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Publicado el 17 de agosto de 2004

Epidemiología

Costos de la depresión en el mundo

Se presentan en este artículo las nuevas estimaciones del costo de la depresión en el año 2000, y se compara con datos previos de este estudio iniciado en la década del 90.

Autor/a: Dres. Ustun TB, Ayuso-Mateos JL, Chatterji S, Mathers C

Fuente: Br J Psychiatry. 2004 May;184:379-80.

Los trastornos depresivos unipolares son una de las principales causas del total de DALYs en el mundo (4,46%) y representan además el 12,1% del total de YLDs.

Las condiciones perinatales, las afecciones respiratorias menores y VIH/SIDA y los trastornos depresivos unipolares son las cuatro causas principales de DALYs para hombres y mujeres tomados en conjunto. En cuanto a la depresión las diferencias por género son más marcadas, puesto que es la cuarta causa de costo de la enfermedad en mujeres, pero la séptima en los hombres (5,6% vs. 3,4% del total de DALYs respectivamente). Más datos al respecto pueden hallarse en http://www.who.int/evidence/bod

Asimismo hay un contraste muy marcado en las pautas epidemiológicas de regiones pobres y regiones ricas. En África, la contribución de la depresión al costo total de las enfermedades en el 2000 era de 1,2% (posición 13), en tanto en las Américas representaba el 8% del costo total, ubicada en la primera posición. En conjunto, en los países de ingresos altos el costo de los trastornos depresivos era del 8,9%, mientras que en los países de ingresos medios y bajos el costo era del 4,1% de los DALYs.

En el estudio original de los 90´ la incidencia del episodio fue de 29 en 100.000 por año para las mujeres, y 16 por 100.000 por año para los hombres. La edad de inicio promedio fue a los 37,1 años y la duración promedio de cada episodio fue de 6 meses. En comparación con resultados de investigaciones más recientes estas estimaciones resultan bajas. Se sabe ahora que la depresión ocurre en grupos de edad más jóvenes, a menudo entre los 20 y 25 años. El estudio original consideraba a la depresión como enfermedad de los adultos, y se conoce ahora que se presenta en jóvenes y también en niños.

En el GBD 2000 las estimaciones de incidencia fueron mayores que en el estudio anterior: 49 por 100.000 por año para las mujeres y 31 por 100.000 por año para los varones, y con incidencias en edades menores que en el GBD 1990.

Otra rectificación introducida en el estudio del 2000 fue discriminar entre distintos niveles de gravedad para la enfermedad, asociados con diversos grados de discapacidad.

La OMS ha puesto en marcha nuevos estudios particularizados sobre la salud mental (World Mental Health Surveys), que implementarán y analizarán encuestas epidemiológicas en la población general sobre trastornos mentales, comportamentales y de uso de sustancias, al menos en 18 países de las regiones de la OMS. A través de esta iniciativa la OMS espera afinar las mediciones de prevalencia e incidencia mediante las cuales estimará en el futuro el costo de los trastornos depresivos.

El contar las muertes que causa una enfermedad no es ya el principal parámetro válido para determinar la prioridad de su abordaje en las políticas de salud. Mientras se empleó sólo el indicador de la mortalidad, los trastornos mentales no se ubicaron entre los primeros diez lugares prioritarios en la salud pública. Pero al emplearse otras medidas, como el DALYs, la magnitud del costo de los trastornos mentales sale a la luz, y son ya definidos como problemas de salud prioritarios.  Su alto costo deriva de la combinación de la alta prevalencia de la depresión, el alto impacto en el funcionamiento y la edad de inicio temprana.