El baclofeno es un relajante muscular utilizado para el alivio de la espacitidad severa crónica provocada por trastornos tales como esclerosis múltiple y lesiones traumáticas de la columna vertebral. Según los investigadores de un estudio realizado en Nottingham, Inglaterra, una niña, quien había sido expuesta al baclofeno durante su vida intrauterina, presentó convulsiones a los 7 días de vida.
La madre del neonato era parapléjica y había sido tratada, antes y durante el embarazo, con baclofeno 20mg cuatro veces por día, oxybutaina 3mg tres veces por día y trimetoprima 100mg diarios. El parto no fue inesperado sino que la niña nació por fórceps debido a taquicardia fetal. El puntaje de Apgar fue de 10 cada uno y cinco minutos (cordón Ph: arterial 7.33, venoso 7.3).
Siete días después del nacimiento, la niña ingresó al hospital por convulsiones generalizadas. La madre había notado desde el segundo día de vida de la pequeña movimientos anormales en ella. La investigación incluyó una búsqueda preventiva séptica completa de bacteriología y virología; un conteo de sangre completo; electrolitos plasmáticos, exámenes de la función el hígado; un análisis metabólico de sangre, orina y de fluido cerebroespinal; orina para toxicología, y ultrasonografía cranial. Todos arrojaron resultados negativos.
La niña fue tratada, según los lineamientos del hospital para el manejo de convulsiones neonatales, con fenobarbital, fenitoína, clonazepam, lignocaína o pirodoxina, sin embargo las convulsiones no respondieron a dichas drogas La niña recibió un amplio espectro de antibióticos hasta que los cultivos dieron resultados negativos. La electroencefalografía del día 11 mostró episodios prolongados de actividad epiléptica.
Los investigadores pensaron que las convulsiones podrían ser causadas por el retiro de baclofeno El baclofeno, 1mg/kg diario dividido en dosis, comenzó a ser suministrado. Treinta minutos después de la primera dosis, las convulsiones pararon. La administración de baclofeno fue suspendida lentamente en las siguientes dos semanas. Las imágenes de resonancia magnética del cerebro de la niña obtenidas el día 17 sugirieron una injuria isquémica hipóxica durante el periodo perinatal.
Los investigadores concluyeron que las convulsiones habían sido causadas por la ausencia de baclofeno debido a que la niña se hallaba en buenas condiciones al momento de nacer y a que las convulsiones habían sido controladas 30 minutos después de la administración de baclofeno. El cambio mostrado por las imágenes de resonancia magnética podría haber sido secundario a las convulsiones.
En adultos, la vida media del baclofeno es de 2-6 horas (media 3.5 horas). Un reporte previo de sobredosis de baclofeno evidenció un incremento secundario en las concentraciones de baclofeno dentro del límite terapéurico y posterior a la disminución inicial. Probablemente esto se deba a la lenta liberación de la droga desde el sistema nervioso central y los depósitos de lípidos. Esto podría explicar el retraso en la presentación de convulsiones en la niña estudiada.
También, fueron informadas convulsiones posteriores a la suspensión de baclofeno en adultos. Sin embargo, el caso de esta niña fue el primero comunicado al Comité de Seguridad en Medicina, sobre convulsiones posteriores a la ausencia de blaclofeno en un neonato expuesto a dicha droga durante la vida intrauterina.