Previos informes habían señalado que los resultados de la angioplastia con balón o la cirugía eran menos favorables en los pacientes con angina inestable que en los pacientes con angina estable. Los avances en la última década en la angioplastia con colocación de stents y el empleo de conductos arteriales en la cirugía cardíaca determinaron que se efectuara una reevaluación de estas técnicas en los pacientes con angina inestable.
Material y Métodos:
Setecientos cincuenta y cinco pacientes con angina estable fueron distribuidos en forma aleatorizada a colocación de stent coronario (n=374) o cirugía de revascularización coronaria (n=381). Además, 450 pacientes con angina instable fueron distribuidos en la misma forma para colocación de stent coronario (n=226) o cirugía de revascularización coronaria (n=224).
Todos los pacientes presentaban enfermedad de múltiples vasos y podían ser tratados con cualquiera de las dos técnicas. No se encontró diferencia en los resultados ( ausencia de complicaciones, incluyendo muerte, infarto de miocardio y eventos cerebrovasculares, al término de un año tanto para la angina inestable (91,2% versus 88,9%) como para la estable (90.4% versus 92.6%) con el empleo de stents o con la cirugía.
Sin embargo la necesidad de nuevos procedimientos invasivos fue significativamente superior con el stent tanto para la angina estable (16%) como la instable (16%), respecto a la cirugía para ambas situaciones clínicas (3.6% versus 3.5% respectivamente). No hubo diferencia significativa en los costos al cabo de un año.
Conclusión:
Si bien los resultados respecto a los criterios de evaluación primaria y secundaria, son similares tanto para la angioplastia con stent como para la cirugía, ésta última presenta una necesidad de revascularización significativamente inferior en el período de un año.
Esto también determina que los costos sean similares.
Artículo comentado por el Dr. Ricardo Ferreira, Editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cardiología