Puntos de vista

Publicado el 5 de febrero de 2002

Bioética

¿Comienza la Era Pos-Etica?

Algunas apreciaciones sobre este tema que propone los cambios actuales de la práctica médica.

Autor/a: Dra. Marta Papponetti

La bioética -del griego bio, vida y éthos, conducta- trata sobre las conductas relacionadas con la vida. De la sabiduría antigua heredamos el primer principio del arte de curar relacionado con la vida: "Primun non nocere", lo primero no dañar. De este modo, las conductas bioéticas se compendian en esa vieja regla de oro. Todo lo que daña la calidad de vida no es ético, cualquier conducta que atente contra ella no es lícita. En este principio se asientan la responsabilidad y la trascendencia del acto médico que, de una u otra manera, tienen que ver con la vida. Cualquier decisión médica supone una base moral.

Mas, los nuevos descubrimientos están cambiando la Medicina y a la luz de los nuevos conocimientos sobre la biología humana y de la ubicación del Hombre en la naturaleza, las mentes de los médicos también están cambiando. Nuevos aspectos de las ciencias naturales, particularmente de la biología molecular y de la astrofísica, están llevando a la profesión médica hacia una nueva filosofía acerca de la salud y de la enfermedad, así como de los otros aspectos de la existencia humana.

Los descubrimientos científicos están alterando la Medicina, dando a conocer nuevas formas tecnológicas. Nuevas herramientas diagnósticas y terapéuticas están aumentando enormemente la habilidad de los profesionales para detectar enfermedades y alterar su curso. Esta tendencia es acelerada y requerirá  que ellos estén cada vez más atentos a su actualización y especialización para poder acceder idóneamente a su uso.

Esta gran capacidad técnica que ofrece la Medicina actual está cambiando la relación entre la profesión médica y la sociedad, en muchos aspectos.

Existen nuevas situaciones cuya aparición acelerada no permite la rápida adaptación, ni de los profesionales de la salud ni de aquellos que dictan las leyes fundamentales para una mejor convivencia y beneficio social e individual. Así que las nuevas tecnologías llevan a los médicos a enfrentarse con los nuevos "dilemas éticos" relacionados con el comienzo y el final de la vida de los seres humanos. Los procedimientos que permiten alterar los embarazos y los nacimientos  ¾la manipulación de óvulos y embriones, las clonaciones, la fertilización artificial, los implantes¾  los transplantes de órganos, la prolongación artificial de la vida ¾técnicas nuevas para la alimentación artificial, respiración asistida, diálisis renal¾  enfrentan a toda la comunidad y no sólo la comunidad médica, a decisiones éticas y morales que permanecen todavía en discusiones tan largas como teóricas.

Debido a que la medicina cada vez puede prevenir o curar muchas más enfermedades, los pacientes esperan obtener de sus médicos mejores resultados y cuando esto no se cumple se ven en el derecho de apelar a la justicia, lo cual explica el auge de los juicios por mala praxis. A este respecto, recordando aquello de que "la verdad de hoy es la mentira de mañana", nos vemos ante situaciones en las que una vez que ha sido promulgada una ley que ayuda al consenso de los médicos y la sociedad, enseguida queda desactualizada ante el avance de los conocimientos que quizás contradigan lo antes dicho. Una posición tomada hoy por un profesional respecto de un hecho médico nuevo, quizás mañana deba ser cambiada, luego de ser replanteada, probablemente con otra solución diferente -ya hay algunos especialistas en bioética que están hablando de una Era Pos-ética.

Todo esto contribuye a que cambie la práctica de la medicina. Quizá la tarea más dificultosa de la nueva profesión médica sea asimilar estas nuevas fuerzas y responsabilidades de un modo que preserven la tradicional y saludable relación médico-paciente para dar a los que así lo requieran, ayuda técnica y cuidado personal. Ambos son esenciales, pero el incremento de la complejidad científica y tecnológica de la medicina de hoy -y del futuro- quizá esté distrayendo a los médicos de su obligación de brindar cuidados.

Para ellos, y para los que dictan las normas sociales para una convivencia dentro de la moral y de la ética, es un nuevo desafío que les propone la Medicina del Futuro.

* La Dra. Marta Papponetti  es Especialista en Medicina Interna. Secretaria Científica de la Asociación Interdisciplinaria de Medicina Interna.