Foto: gentileza Universidad del Valle
En octubre de 2025, en el marco del Día Mundial del Cáncer de Mama, la Defensoría del Pueblo de Colombia alertaba sobre las dificultades para reducir sostenidamente las tasas de mortalidad, que alcanzaban 13,3 muertes por cada 100.000 mujeres. Pero no era su única preocupación; y la otra era más de su incumbencia: “En el ámbito nacional, las demoras en el diagnóstico y en el inicio del tratamiento, la interrupción de las terapias y la baja cobertura de mamografía de tamización siguen siendo factores determinantes de una mortalidad evitable”, advertía. “Este retraso -agregaba - vulnera el derecho a la salud de las mujeres diagnosticadas, ya que el cáncer en estadios avanzados requiere tratamientos más agresivos, con mayores costos y menores tasas de supervivencia.” En concreto, y según el informe 2026 de la Cuenta de Alto Costo, en los casos nuevos registrados durante 2025 la mediana del tiempo entre la sospecha médica y la confirmación diagnóstica fue de 35 días, mientras que entre el diagnóstico y el inicio del primer tratamiento fue de 51 días.
Con este panorama, y según informa en una nota de prensa la Universidad del Valle, con sede central en Santiago de Cali, los ingenieros topográficos Zoe Katherine Muñoz Acosta y Nicolás Mera Llanos desarrollaron, para su tesis de grado el prototipo de un sistema de información geográfica (SIG) que fortaleciera la navegación médica de personas con cáncer de mama.
“En Colombia ya se están implementando estrategias de este tipo, pero hasta ahora ninguna incorpora sistemas de información geográfica –explica en la nota Muñoz-. Estas herramientas permiten recopilar, almacenar, analizar y visualizar información sobre el territorio, lo que puede aportar elementos muy útiles para tomar decisiones relacionadas con el acceso a los servicios de salud (los destacados son nuestros). Por ejemplo, podrían ayudar a identificar y asignar los centros médicos más cercanos a las pacientes”.
El objetivo era integrar –informa el paper– “información clínica, sociodemográfica y administrativa de pacientes en el proceso de navegación médica territorial del cáncer de mama en Santiago de Cali”. “La problemática abordada se centra en la escasa incorporación de datos espaciales dentro de la navegación médica, lo que limita la toma de decisiones informadas y oportunas por parte de los profesionales de salud”, agrega el texto y destaca: “Este sistema facilita la identificación de rezagos en la atención, apoya la planificación territorial y mejora la eficiencia del acompañamiento médico. La propuesta constituye una herramienta operativa de soporte para la navegación oncológica, adaptable a otros contextos territoriales y a futuras expansiones del sistema de salud (el destacado es nuestro)”.
“Lo realizamos con el apoyo de los profesores Robin Alexis Olaya y Jorge Gallego Méndez, de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática, y María Fernanda Tobar Blandón, de la Escuela de Salud Pública de Univalle”, informa Muñoz en la nota de prensa, en la cual se destacan, entre otras cosas, las cuestiones a las que se busca una solución:
· insuficiente infraestructura sanitaria y escasez de personal especializado, lo que dificulta el diagnóstico temprano
· fragmentación de la atención entre aseguradores y prestadores de servicios, que genera trámites administrativos y demoras en la asistencia médica
· condiciones socioeconómicas que pueden limitar el acceso a consultas, exámenes y tratamientos
“La idea era contribuir a resolver este problema de salud pública mediante una tecnología que ayudara a optimizar la atención de estos pacientes, en el marco de lo que se conoce como estrategias de navegación médica”, cuenta Muñoz. En síntesis: sumar la información geográfica a un conjunto de estrategias, como agilizar trámites administrativos, coordinar citas, resolver inquietudes y/o fortalecer la comunicación con los equipos médicos, que buscan acompañar y facilitar a las personas su tránsito por el sistema de salud.
Pero ella y su compañero son ingenieros topográficos, así que hacía falta “la pata sanitaria”. Por eso Muñoz destaca la importancia del rol que jugó María Fernanda Tobar Blandón, magister en Salud Pública y líder de la Unidad de Investigación, Desarrollo e Innovación en Cáncer de la Facultad de Salud de la Univalle. “Ella fue fundamental para comprender los aspectos clínicos y de salud pública relacionados con el cáncer de seno. Gracias a ello, pudimos avanzar en el levantamiento de requerimientos y la caracterización de variables; es decir, en la conceptualización de los elementos que debía incorporar el aplicativo para aportar efectivamente a las estrategias de navegación médica: qué datos debía contener, cómo debían relacionarse y de qué manera debían presentarse”, explica.
El aplicativo está formado por tres módulos, y así describe el texto de la tesis el proceso que sirvió de base: “La metodología se dividió en tres fases: diagnóstico inicial y selección de variables, diseño e implementación de una Base de Datos Geográfica (BDG), y desarrollo de un SIG funcional mediante software que permite recopilar, organizar, analizar y visualizar datos geográficos, y generar ‘mapas inteligentes’ para poder gestionar recursos, realizar análisis espaciales y tomar decisiones estratégicas basadas en la ubicación”. Este fue el sostén del que describen como “el geoportal”, y que tiene tres pilares:
El Geovisor, que integra información geográfica, administrativa y sociodemográfica de las pacientes y de los centros de salud de Cali, funciona como un mapa interactivo e incluye tres submódulos: uno tiene la información individual de cada paciente; otro reúne los datos de toda la población atendida (lo que permite realizar análisis geoespaciales y estudios epidemiológicos), y el tercero muestra la red de centros y servicios disponibles para la atención del cáncer de mama.
El módulo Registro y Edición de Datos permite alimentar y actualizar las bases de datos del sistema y no solo gestionar la información de los pacientes registrados sino incorporar la de los nuevos casos. De este modo se mantiene vigente, a medida que evolucionan las condiciones y los tratamientos de cada paciente.
Y el Tablero de Control reúne las estadísticas construidas, lo que permite caracterizar la población atendida, evaluar la capacidad de la red de salud y monitorear distintos aspectos relacionados con la atención.
“El sistema se perfila como herramienta clave para fortalecer el seguimiento y la coordinación de la atención de pacientes con cáncer de mama. Su implementación facilitaría el desarrollo de estrategias de navegación médica territorial, contribuyendo a reducir las barreras que enfrenta el 56 % de esta población para acceder oportunamente a los servicios de salud.”, señala la nota de prensa. Pero eso no es todo: “El aplicativo puede escalarse o ser el punto de partida para desarrollar herramientas destinadas a otras enfermedades complejas, como otros tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares y renales, o diabetes. Esto es clave, porque precisamente son las que más barreras enfrentan para acceder oportunamente a la asistencia médica en Colombia”, destacó Muñoz.
Las expectativas son fundadas: aunque el SIG aún es un prototipo, ya recibió un importante premio internacional: la ingeniera fue invitada a presentarlo, a mediados de julio, en la ESRI User Conference de San Diego (EE. UU.), uno de los encuentros sobre sistemas de información geográfica más grandes del mundo; esto refuerza el potencial del proyecto para mejorar los programas de navegación médica y para adaptarse a otras enfermedades.
Publicado el 15 de octubre de 2026
Con vías a mejorarla
Colombia: desarrollan sistema de información geográfica para atención del cáncer de mama
El prototipo, creado por dos ingenieros de la Universidad del Valle, busca facilitar la navegación médica y mejorar el acceso a diagnósticos y tratamientos.
Fuente: IntraMed
Foto: gentileza Universidad del Valle
En octubre de 2025, en el marco del Día Mundial del Cáncer de Mama, la Defensoría del Pueblo de Colombia alertaba sobre las dificultades para reducir sostenidamente las tasas de mortalidad, que alcanzaban 13,3 muertes por cada 100.000 mujeres. Pero no era su única preocupación; y la otra era más de su incumbencia: “En el ámbito nacional, las demoras en el diagnóstico y en el inicio del tratamiento, la interrupción de las terapias y la baja cobertura de mamografía de tamización siguen siendo factores determinantes de una mortalidad evitable”, advertía. “Este retraso -agregaba - vulnera el derecho a la salud de las mujeres diagnosticadas, ya que el cáncer en estadios avanzados requiere tratamientos más agresivos, con mayores costos y menores tasas de supervivencia.” En concreto, y según el informe 2026 de la Cuenta de Alto Costo, en los casos nuevos registrados durante 2025 la mediana del tiempo entre la sospecha médica y la confirmación diagnóstica fue de 35 días, mientras que entre el diagnóstico y el inicio del primer tratamiento fue de 51 días.
El territorio importa
Con este panorama, y según informa en una nota de prensa la Universidad del Valle, con sede central en Santiago de Cali, los ingenieros topográficos Zoe Katherine Muñoz Acosta y Nicolás Mera Llanos desarrollaron, para su tesis de grado el prototipo de un sistema de información geográfica (SIG) que fortaleciera la navegación médica de personas con cáncer de mama.
“En Colombia ya se están implementando estrategias de este tipo, pero hasta ahora ninguna incorpora sistemas de información geográfica –explica en la nota Muñoz-. Estas herramientas permiten recopilar, almacenar, analizar y visualizar información sobre el territorio, lo que puede aportar elementos muy útiles para tomar decisiones relacionadas con el acceso a los servicios de salud (los destacados son nuestros). Por ejemplo, podrían ayudar a identificar y asignar los centros médicos más cercanos a las pacientes”.
El objetivo era integrar –informa el paper– “información clínica, sociodemográfica y administrativa de pacientes en el proceso de navegación médica territorial del cáncer de mama en Santiago de Cali”. “La problemática abordada se centra en la escasa incorporación de datos espaciales dentro de la navegación médica, lo que limita la toma de decisiones informadas y oportunas por parte de los profesionales de salud”, agrega el texto y destaca: “Este sistema facilita la identificación de rezagos en la atención, apoya la planificación territorial y mejora la eficiencia del acompañamiento médico. La propuesta constituye una herramienta operativa de soporte para la navegación oncológica, adaptable a otros contextos territoriales y a futuras expansiones del sistema de salud (el destacado es nuestro)”.
“Lo realizamos con el apoyo de los profesores Robin Alexis Olaya y Jorge Gallego Méndez, de la Escuela de Ingeniería Civil y Geomática, y María Fernanda Tobar Blandón, de la Escuela de Salud Pública de Univalle”, informa Muñoz en la nota de prensa, en la cual se destacan, entre otras cosas, las cuestiones a las que se busca una solución:
· insuficiente infraestructura sanitaria y escasez de personal especializado, lo que dificulta el diagnóstico temprano
· fragmentación de la atención entre aseguradores y prestadores de servicios, que genera trámites administrativos y demoras en la asistencia médica
· condiciones socioeconómicas que pueden limitar el acceso a consultas, exámenes y tratamientos
“La idea era contribuir a resolver este problema de salud pública mediante una tecnología que ayudara a optimizar la atención de estos pacientes, en el marco de lo que se conoce como estrategias de navegación médica”, cuenta Muñoz. En síntesis: sumar la información geográfica a un conjunto de estrategias, como agilizar trámites administrativos, coordinar citas, resolver inquietudes y/o fortalecer la comunicación con los equipos médicos, que buscan acompañar y facilitar a las personas su tránsito por el sistema de salud.
Pero ella y su compañero son ingenieros topográficos, así que hacía falta “la pata sanitaria”. Por eso Muñoz destaca la importancia del rol que jugó María Fernanda Tobar Blandón, magister en Salud Pública y líder de la Unidad de Investigación, Desarrollo e Innovación en Cáncer de la Facultad de Salud de la Univalle. “Ella fue fundamental para comprender los aspectos clínicos y de salud pública relacionados con el cáncer de seno. Gracias a ello, pudimos avanzar en el levantamiento de requerimientos y la caracterización de variables; es decir, en la conceptualización de los elementos que debía incorporar el aplicativo para aportar efectivamente a las estrategias de navegación médica: qué datos debía contener, cómo debían relacionarse y de qué manera debían presentarse”, explica.
En qué consiste
El aplicativo está formado por tres módulos, y así describe el texto de la tesis el proceso que sirvió de base: “La metodología se dividió en tres fases: diagnóstico inicial y selección de variables, diseño e implementación de una Base de Datos Geográfica (BDG), y desarrollo de un SIG funcional mediante software que permite recopilar, organizar, analizar y visualizar datos geográficos, y generar ‘mapas inteligentes’ para poder gestionar recursos, realizar análisis espaciales y tomar decisiones estratégicas basadas en la ubicación”. Este fue el sostén del que describen como “el geoportal”, y que tiene tres pilares:
El Geovisor, que integra información geográfica, administrativa y sociodemográfica de las pacientes y de los centros de salud de Cali, funciona como un mapa interactivo e incluye tres submódulos: uno tiene la información individual de cada paciente; otro reúne los datos de toda la población atendida (lo que permite realizar análisis geoespaciales y estudios epidemiológicos), y el tercero muestra la red de centros y servicios disponibles para la atención del cáncer de mama.
El módulo Registro y Edición de Datos permite alimentar y actualizar las bases de datos del sistema y no solo gestionar la información de los pacientes registrados sino incorporar la de los nuevos casos. De este modo se mantiene vigente, a medida que evolucionan las condiciones y los tratamientos de cada paciente.
Y el Tablero de Control reúne las estadísticas construidas, lo que permite caracterizar la población atendida, evaluar la capacidad de la red de salud y monitorear distintos aspectos relacionados con la atención.
“El sistema se perfila como herramienta clave para fortalecer el seguimiento y la coordinación de la atención de pacientes con cáncer de mama. Su implementación facilitaría el desarrollo de estrategias de navegación médica territorial, contribuyendo a reducir las barreras que enfrenta el 56 % de esta población para acceder oportunamente a los servicios de salud.”, señala la nota de prensa. Pero eso no es todo: “El aplicativo puede escalarse o ser el punto de partida para desarrollar herramientas destinadas a otras enfermedades complejas, como otros tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares y renales, o diabetes. Esto es clave, porque precisamente son las que más barreras enfrentan para acceder oportunamente a la asistencia médica en Colombia”, destacó Muñoz.
Las expectativas son fundadas: aunque el SIG aún es un prototipo, ya recibió un importante premio internacional: la ingeniera fue invitada a presentarlo, a mediados de julio, en la ESRI User Conference de San Diego (EE. UU.), uno de los encuentros sobre sistemas de información geográfica más grandes del mundo; esto refuerza el potencial del proyecto para mejorar los programas de navegación médica y para adaptarse a otras enfermedades.