Noticias médicas

/ Publicado el 30 de noviembre de 2025

Lucha contra los tumores mamarios

Colombia: el diagnóstico de cáncer de mama sigue llegando tarde

Datos oficiales indican que, aunque las cifras han mejorado, solo en el 54% de los casos se logra detección temprana, y que la situación es dispar según las regiones.

Fuente: IntraMed

Según un reporte difundido para el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama 2025 por la Cuenta de Alto Costo  -la entidad del sistema de salud que gestiona y proporciona los daros sanitarios- durante el último período analizado (que arranca en enero de 2024) hasta el 30 de abril de 2025, en Colombia se habían diagnosticado 125.446 mujeres con cáncer de mama de tipo invasivo. La organización aclara que se trata de “cifras preliminares, previas al proceso de auditoría”, y que es el cáncer que se mantiene como “el más frecuente entre los once priorizados por el Ministerio de Salud y Protección Social”.

Por su parte, durante el Gran Foro sobre cáncer de mama “Un lazo que nos une a todos”, llevado a cabo por Centro de Tratamiento e Investigación sobre Cáncer (CTIC), una fundación sin ánimo de lucro ubicada en Bogotá, el 23 de octubre, su directora médica, Sandra Franco, informó que al año se registran 17.000 nuevos casos y mueren aproximadamente 5.000 pacientes personas. “En el mundo, la mortalidad viene disminuyendo cerca de un 2 % anual, pero en Colombia la tendencia sigue siendo al alza”, informó y destacó: “En países desarrollados la mayoría de pacientes son diagnosticados con enfermedad temprana, mientras que aquí la tabla está invertida”. 

Coinciden con ella datos de la Liga Colombiana contra el Cáncer (cuyos expertos también participaron en el foro): “En la actualidad las brechas en el acceso a servicios de detección temprana y tratamiento oportuno continúan afectando a mujeres, que a menudo enfrentan barreras para acceder a servicios de salud esenciales, incluso aquellos cubiertos por el sistema de salud”, destaca en su sitio web. Y según las cifras del documento especial de la Cuenta de Alto Costo, pese a que el panorama ha mejorado en los últimos años, en promedio solo el 54 % de los casos logra la detección temprana. Y en las regiones Amazonía-Orinoquía y Caribe ni siquiera eso: se llegó al 40,91%  en el primer caso y al 47,92% en el segundo. “Según la tendencia observada en los últimos años, se han identificado los avances en diferentes aspectos en la gestión (…); sin embargo, se debe continuar trabajando por mejorar la detección temprana y brindar un acceso oportuno al diagnóstico y al tratamiento”, señala el documento.

Otro de los expositores de foro fue William Mantilla, jefe de la Unidad Clínica de Mama del CTIC,  quien resaltó el rol fundamental de la mamografía en la detección temprana que sigue llegando tarde. Comparando cifras, mostró la  magnitud de la situación: “En Estados Unidos, desde 1980 hasta hoy, el riesgo de morir por cáncer de mama se ha reducido casi en un 60 %”, afirmó y señaló que, de acuerdo con los análisis realizados en ese país, una de cada cuatro muertes evitadas se debe directamente a la mamografía. “Eso demuestra que el tamizaje salva vidas, y sin embargo, en Colombia, la cobertura actual apenas llega al 30 %; solo tres de cada diez mujeres que deberían hacerse una mamografía lo han hecho. En Bogotá, esa cifra apenas alcanza el 40 %”, advirtió.

Por su parte, Wilson Cubides, director ejecutivo de la Liga contra el Cáncer puso la mirada en lo que ocurre en los territorios. “Tenemos un reto enorme: la inequidad en el acceso al diagnóstico. No es lo mismo vivir en las ciudades que en la provincia”, señaló y ejemplificó con el caso de una mujer en Tumaco (una ciudad portuaria ubicada sobre el Pacífico, cerca del límite con Ecuador) que esperó ocho meses por una mamografía, pese a tener hallazgos sospechosos. “Eso es inaceptable. No podemos seguir permitiendo las demoras que condenen vidas. Es un llamado no solo a los pacientes, sino también al Gobierno, a las Entidades Promotoras de Salud, a las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud y a todo el sistema de sanitario”. Cubides también se refirió al papel del autoexamen de las mamas como práctica complementaria. “El estándar de oro para el diagnóstico sigue siendo la mamografía; el autoexamen no lo reemplaza, aunque empodera a la mujer para reconocer cambios tempranos”.