Puntos de vista

/ Publicado el 15 de enero de 2006

Nuevas tendencias

Ciberdiván

IntraMed tomó contacto con la licenciada Mariana Fiksler, argentina que vive en España y practica psicoterapia través de Internet.

Autor/a: IntraMed

Una tendencia que se expande en diversos países del mundo. Análisis a través de la web, pacientes y psicólogos se reparten entre defensores y detractores. IntraMed ofrece una panorama a través del diálogo con una de sus protagonistas.

Sonia Cesio: licenciada en Psicología egresada de la Universidad John F. Kennedy de Buenos Aires, Argentina es integrante de la Comisión Directiva de la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires, lleva 1 año estudiando esta  tendencia, que surgió con mayor fuerza en España, Brasil, Italia y Estados Unidos. Ella considera que las terapias online son un fenómeno instalado que se inició hacia 1999.

Ella misma comenzó colaborando con una página en ese mismo año e instaló su propio sitio en el año 2002: Enigmapsi

Una de las primeras observaciones que hace es que por Internet la gente quiere todo rápido, piden respuestas veloces, tratamientos más cortos y aún considera que hay una cierta dificultad para sostener el trabajo, sobre todo después de la primera consulta que es gratuita.

Cuando se le pregunta acerca del papel que juega la mentira, si es que, como en los chats, la gente miente, ella responde que no es posible saber si lo hacen, pero considera que más importante que la mentira es el anonimato.

Asegura que lo que si sucede es que muchos pacientes desaparecen, por  ejemplo cuando leen algo que les duele.Aunque esto también ocurre en la consulta presencial.

Consultada por IntraMed la licenciada Mariana  Fiksler, aclara:

No se trata de una apología del ciberdiván, ni de ubicarlo en desmedro del Psicoanálisis, se trata de una adaptación a la realidad, a la mediática realidad. Se trata por supuesto de otra fuente laboral para los profesionales, pero se trata, y mucho, de desmitificar el fantasma de la psicología, desmitificar este proveedor de desconfianza, se trata en definitiva de ir hacia la montaña, con la esperanza de hacer algo por alguien y que, más tarde o más temprano logremos que tocarle el timbre a un psicólogo se torne algo natural.

El ciberdiván

Esa sensación de anonimato que te da el encuentro, a solas, con alguien dispuesto a ayudarte te permite sincerar tus sentimientos y, mucho más relajadamente, salir en busca de tu mejoría.

La intimidad que te brinda el ordenador favorece que tú cuentes y muestres esas cosas tuyas que en la relación cara a cara te daría más vergüenza.

Llega la hora de tu sesión, estás en casa, cómoda, sola, no tendrás que desplazarte hasta la consulta de tu psicóloga; ni siquiera arreglarte; tu analista está ahí, a dos clicks de distancia; cuando le des al ratón allí estará tu terapeuta; esperándote.

Tú no tienes idea de cómo es tu analista, pero esto no es un impedimento para tratarte; sus palabras aclaran, reconfortan, te ayudan a pensar en ti desde otros ángulos, te permitirán ver tus dificultades de un modo nuevo; diferente.

Ustedes se comunican tal y como lo hayan acordado  después de la primera entrevista en la que tuvieron ese  contacto que te permitió darte cuenta si sus palabras son buenas para tu dolor. Así se escribirán e-mails o chatearán en la dirección que se te asignará.

El e-mail resulta mejor por la inseguridad que implica la existencia de hackers; no obstante, a través de un Messenger no existen tantos riesgos y es más dinámico.

Dónde encontrarlos:

Una búsqueda por Internet te permitirá detectar decenas de sitios que  ofrecen terapias online.

Encontrarás páginas muy serias y otras, tal vez, menos. La seriedad del profesional no está sólo expresada en los datos de su labor; pero te ayuda a orientarte.

Algunos psicólogos redactan una pequeña bibliografía, una información muy detallada de su quehacer, algunos datos de sus tareas, o artículos publicados en diferentes medios. En otros sitios el terapeuta es más anónimo. Lo que cuenta siempre es el impacto que sus respuestas produce en ti.

Opiniones a favor y en contra:

Para algunos psicólogos el método puede ser útil; pero sólo en ciertos casos en los que el contacto personal no es posible, como cuando un paciente se va al exterior y quiere mantener su terapia.

Hay psicólogos que no la aceptan porque creen que nada es mejor que la relación interpersonal, pero, por ejemplo, ante personas que emigran es válido por la imposibilidad de seguir con un tratamiento presencial.

También es importante en pequeños pueblos donde no sólo se accede a esta situación, sino que,además se logra ese anonimato tan existente.

Otros enumeran sus virtudes: que permite tratarse a quienes están lejos, que ciertas personas se atreven a escribir lo que les llevaría mucho más tiempo decir cara a cara o incluso considerando que existen pacientes que jamás aceptarían recostarse en un diván pero que apoyan gustosos sus dedos en el teclado, como ya dije, para liberar sus pensamientos.

¿Cómo pagar por los servicios? 

Podrás encontrar todo tipo de ofertas; aunque si existe una media. Los terapeutas piden entre 15 y 25 € por sesión. Algunos piden el pago por adelantado de 3 sesiones. Por lo general la primera es gratuita para saber qué tal te sabe ese encuentro. Es muy importante que las palabras de tu analista te satisfagan. Los honorarios se pagan con un depósito en el banco: tranferencia o pago con tarjeta.

Cuando encuentras una página que te resulta agradable, enviarás el formulario de requerimiento de atención profesional; de acuerdo a cada psicoterapeuta  deberás  contar la situación por la que consultas o, además, responder algunas preguntas que resultan necesarias para que el terapeuta tenga una visión más amplia de tu persona.

Tú consultas por un tema puntual pero no dejas de ser una persona con una historia; no eres sólo ese problema ni tu vida es ajena a este presente que duele o preocupa.

 Algunos analistas también podrán preguntarte si alguna vez te has analizado, sea online o en consulta, por qué has optado por atención online y algunos datos que crea pertinentes de acuerdo a lo que tú misma has dicho para presentarte a ti y a tu situación.

Se aconseja el envío de 2 e-mails semanales con una extensión aproximada de 1 folio y medio. Si la opción fue en el Messenger, se recomienda tener 2 encuentros semanales de 45 minutos de duración. En cuanto a su extensión en el tiempo puede ocurrir que con pocas entrevistas tú sientas que tienes elementos suficientes para solucionar el resto por ti misma; algunas personas continúan de esta manera hasta por 2 años.
 

Cuando NO se puede trabajar on line:

Pacientes que cometen actos violentos, ya sea contra otros o contra si mismo, adicciones al alcohol o drogas, personas con antecedentes psiquiátricos, o en caso de tímidos patológicos.No es que no se pueda, no es recomendable.Lo indicado en estos casos es el tratamiento en consulta, cara a cara, por la mayor contención y por la necesidad imperiosa de apreciar reacciones, gestos, silencios que son muy significativos en el contexto analítica. 

Las terapias online se implementan desde sitio Web que puede  pertenecer a un psicólogo o a una Institución dedicada a la Psicología, allí se ofrecen terapias online con pago anticipado a través de giros o tarjeta.

El único motivo por el que una sesión puede interrumpirse en el transcurso de la misma es un problema técnico.

Se realizan a través del ordenador porque resulta más accesible para muchísimas personas, como tú, que de este modo no necesitas conocer a tu terapeuta, que te encuentras a solas con tu monitor; pero que al mismo tiempo sabes y confirmas en todo momento que hay alguien del otro lado; no sólo alguien que acompaña tu soledad sino que te contiene y sostiene.

Existen muchas personas que no consultan por temor a ese encuentro y a esa apertura que tienen que hacer de su intimidad, de su vida, de sus miedos, de sus menos aceptadas fantasías frente a un desconocido; sólo así acceden a una terapia. Tus dedos en un teclado liberan tus pensamientos.

Un tratamiento online es una opción recomendable durante la adolescencia donde las inhibiciones son mayores y la reticencia ante el adulto; mayor.

Este tratamiento te da alas, te permite “mostrarte sin ser vista”;”hablar sin escuchar a un adulto” pero contenida por este.

También es una opción en pueblos pequeños donde la intimidad debe defenderse de otro modo . Analizarse en un ciberdiván permite al paciente explayarse sin las limitaciones del mayor conocimiento entre los habitantes del pueblo; puede incluso usar su nombre sin dar su apellido para sentirse más amparado.

Es recomendable  que no te cambies el nombre de pila; que tu analista se dirija a ti  por tu nombre aumenta la corriente de empatía y de afecto entre una y otra.

Motivos de consulta: 

Problemas de pareja
Depresión
Ansiedad
Toma de decisiones
Abusos sexuales
No poder resignarse a la pérdida de una pareja
Víctima de maltrato
Trastornos alimentarios
Orientación Vocacional
Rendimiento escolar
Después de la separación de una pareja
Terapia floral
Duelo por la muerte de alguien muy querido.
Embarazo
Depresión post parto
Relación con los hijos
 

El ciberdiván  es tu espacio también, es un sitio que acorta los tiempos de lo relatado, es una posibilidad más que tienes para cambiar tu camino cuando este resulta doloroso o cuando repites errores y dolores.

Se acortan los tiempos porque no hay estímulos que interfieran porque estás sola frente al monitor con alguien que está pendiente de ti, porque puedes  establecer una relación de confianza con mucha libertad en tanto no sabes qué cara pone tu analista-si es que la pone-nada te inhibe y tu puedes abordar hechos y sentimientos que como paciente presencial podría llevarte años en exponer.

Es un espacio con menos ocultamiento  y con más desparpajo.

El primero en analizarse vía mensaje escrito fue nada más y nada menos que el padre del psicoanálisis: Sigmund  Freud quien mantuvo intercambio epistolar con Wilhelm Fliess.

 Algunas direcciones web:

www.enigmapsi.com.ar
www.psicologia-online.com
www.rtvalfas.com/radio/programas/marian/
www.ansede.com
www.psicoconsulta.com
www.psicoactiva.com
www.padresehijos.miarroba.com

Mariana Fiksler, Licenciada en Psicología

psicologianet@hotmail.com
www.hijosypadres.com
www.padresehijos.miarroba.com
www.rtvalfas.com/radio/programas/marian

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Artículo publicado en La Nación Por Maria Soledad Vallejos

Nueva forma de psicoanálisis
Terapia on line , el paso del diván al ciberespacio

Pacientes y analistas usan el chat para solucionar conflictos


Mercedes P. tiene 31 años, es arquitecta y desde hace casi un año vive en Barcelona. Su analista reside en Buenos Aires -a más de 12.000 kilómetros- y, a pesar de la distancia, nunca abandonó el tratamiento.

En un mundo virtualmente conectado todo es posible al alcance de un clic... Con una frecuencia de dos "encuentros" semanales, que duran alrededor de 45 minutos, Mercedes y su psicóloga utilizan el chat como herramienta de comunicación, "aunque el correo electrónico también es un gran aliado de las terapias on line", aseguró la licenciada Sonia Cesio, coordinadora de uno de los tantos sitios argentinos de asistencia psicológica que se pueden encontrar en Internet.

Claro que el número de pacientes que accede a esta nueva forma de terapia, que en nuestro país se usa desde hace cinco años aproximadamente, aún es bastante reducido. Y a diferencia de la terapia presencial, la versión on line tiene como protagonista a la escritura. "Mediante el relato escrito se construye la relación terapeuta-paciente -explicó Cesio-. Pero a diferencia del chat, la respuesta de los correos electrónicos no es inmediata, ya que requiere una mayor elaboración por parte del profesional."
La licenciada Patricia González, que trabaja con este método desde 2000 y dirige el sitio www.la-angustia.com.ar , aseguró que el chat es irreemplazable. "En una terapia, la comunicación debe establecerse en tiempo real, por eso las sesiones con mis pacientes, como en el consultorio, se extienden durante 60 minutos, y las marcaciones también se hacen en el momento -dijo-. En cambio, en los servicios de ayuda psicológica gratuitos, la utilización del correo electrónico es más frecuente."

Para el psicólogo Ricardo Navas, que responde consultas desde 2001 desde la página www.proyectopsi.com , "cuando invitamos al paciente a recostarse en el diván porque favorece la regresión temática y facilita la aparición de recuerdos, estamos negándole nuestra cara y también negando la suya. En una comunicación por correo electrónico, teléfono o chat, sin cámara web, sucede exactamente lo mismo. En definitiva, trabajamos con la palabra, pero aquí la ortografía, la gramática y la sintaxis serán los lugares donde iremos a buscar ese plus que recibimos del paciente cuando habla en nuestro consultorio".

Opiniones encontradas

El licenciado Hugo Pisanelli, presidente de la entidad Psicólogos y Psiquiatras de Buenos Aires (PPBA) está en total desacuerdo. "En primer lugar, hay que distinguir entre psicoterapia y psicoanálisis. Los dispositivos de los que se vale el psicoanálisis para curar al paciente se generan con la presencia del analista y su discurso. Por eso es que Internet no está entre las herramientas del psicoanálisis -dijo categórico-. También es cierto que todo lo que ayuda a aliviar el sufrimiento es útil, pero esto no significa una cura."

En este sentido, González aseguró que los resultados obtenidos no difieren de los de un tratamiento presencial: "He dado de alta a pacientes que han superado adicciones, ataques de pánico e, incluso, situaciones de acoso y maltrato", dijo.

Desde España, la licenciada Mariana Fiksler hizo su aporte. "Si bien mi formación es psicoanalítica, el encuadre de trabajo en Internet se aproxima más a una psicoterapia. Una de las diferencias fundamentales se centra en los tiempos de las terapias on line, ya que en la mayoría de los casos están reguladas por una suerte de urgencia y menor profundidad."

Sin embargo, mencionó que " por el estallido inmigratorio, muchas personas tuvieron la necesidad de continuar con tratamientos iniciados en sus respectivos países, aunque también trabajo con pacientes latinoamericanos que no viven en España, como el caso de una psicopedagoga venezolana, en tratamiento desde hace un año y medio".

También es cierto que conectarse a la red es cómodo, rápido y accesible. Es que mucha gente busca en Internet lo que no puede conseguir donde reside. "He recibido consultas de personas que viven en pueblos donde no hay profesionales -agregó Navas-. Las barreras idiomáticas y culturales o las limitaciones físicas también influyen a la hora de recurrir a la red."

A pesar de las discrepancias, todos los profesionales consultados por LA NACION coincidieron en que una de las ventajas más valoradas es el anonimato. "Vergüenza, inhibiciones y prejuicios desaparecen cuando no hay contacto visual", resumió González, que reconoció que una de las principales desventajas son las fallas técnicas. "Si el servidor se cae, la sesión se interrumpe, pero una manifestación en la calle o una urgencia de último momento también pueden impedir que el paciente llegue a tiempo al consultorio", consideró.

Por Soledad Vallejos
De la Redacción de LA NACION