La Nación
Por varios casos mortales en Paraguay, comenzó una campaña masiva de vacunación y de fumigación casa por casa
FORMOSA.- Casos mortales de fiebre amarilla en Paraguay dispararon la alerta. Enseguida los hospitales de las ciudades argentinas cercanas a la frontera se vieron colmados de pacientes que reclamaban que se les aplicara la vacuna contra la enfermedad. Eran tanto ciudadanos locales como habitantes del país vecino que cruzaron la frontera para conseguir una dosis de esas que en Paraguay escasean.
La alerta se ha disparado en esta provincia, donde comenzó una campaña masiva de vacunación y de fumigación casa por casa.
El ministro de Desarrollo Humano de Formosa, Aníbal Gómez, confirmó que por estas horas se registra una verdadera "avalancha de paraguayos" en el hospital local Cruz Felipe Arnedo y en los centros de salud de los barrios El Porteño y 1° de Mayo de esta capital.
Por eso, Gómez reconoció que rápidamente se agotó el stock de 30.000 vacunas enviadas por el Ministerio de Salud de la Nación, por lo que el gobierno nacional envió ayer una nueva partida tanto a esta provincia como a la embajada argentina en Paraguay.
La cantidad de paraguayos que cruzaron la frontera sólo para vacunarse durante los últimos días fue notable para las autoridades sanitarias locales. "No hay discriminación, los atendemos a todos sin hacer diferenciaciones. Si tenemos 1000 vacunas, disponemos una distribución equitativa", dijo el ministro en Clorinda.
La autoridades provinciales confirmaron que el propio intendente de una pequeña localidad paraguaya cercana a Clorinda recomienda a su población cruzar la frontera y concurrir a los centros médicos argentinos para recibir las dosis contra la fiebre amarilla. "Hay una demanda fuerte de personas de Paraguay, e incluso los trabajadores de la embajada argentina en Asunción nos pidieron que les enviáramos dosis para ellos y sus familias", contó Gómez.
Ayer, el ministro se reunió con el intendente de Clorinda y con sus pares paraguayos de las fronterizas ciudades de Nanawa y Colonia Falcón, con quienes concertó la realización de un cordón sanitario para mantener la zona protegida contra el mosquito transmisor, esto es, el Aedes aegypti.
El brote de fiebre amarilla en Paraguay determinó que el 6 del actual se declarase la alerta sanitaria en todo el territorio provincial. "Además de la vacunación fumigaremos casa por casa", confirmó Gómez.
Hay que recordar que el brote de fiebre amarilla comenzó a fines de diciembre último en Brasil y se extendió a Paraguay. A los formoseños se les aconsejó evitar viajar a ese país, donde rige la emergencia sanitaria. Además, en esta provincia se instaló un gran temor entre la población por la cercanía con la zona periférica de Asunción, donde se produjeron casos mortales a causa de la fiebre amarilla.
Psicosis
En el país vecino, la psicosis generalizada llevó a los pobladores a levantar barricadas y hasta a organizar piquetes para reclamar las vacunas "salvadoras". Las enfermeras no daban abasto, ya que aplicaban un promedio de 1000 inyecciones diarias, lo que les causaba magulladuras y heridas en las yemas de los dedos.
La emergencia sanitaria llegó a tal punto en el vecino país que se convocó a los ex ministros de Salud para que hagan su aporte de ideas sobre la base de su experiencia y calidad profesional.
La tranquilidad llegó con casi un millón de dosis que arribaron ayer a Asunción. Sin embargo, los disturbios se repitieron en los centros de vacunación, en los que se formaron interminables filas de hasta quince cuadras de longitud.
Ayer hubo un poco más de orden porque se distribuyeron números desde las 2 de la mañana, pero se empezó a vacunar sólo desde las 7. Pero a las 13 se decidió postergar hasta hoy la inmunización, y entre quienes quedaron sin vacunarse se produjeron disturbios, sobre todo en la zona de Luque, una de las más afectadas.
Las autoridades formoseñas recomendaron evitar cruzar la frontera hacia Paraguay. "No es aconsejable hacerlo si no hay una razón de urgencia", sugirió Gómez, aunque recordó que no existe ninguna prohibición para hacerlo.
"Sería interesante averiguar antes si no se trasladan a las zonas calificadas como de riesgo", advirtió el funcionario, quien negó que para viajar a Paraguay se estén exigiendo certificados de vacunación en la frontera.
Una vez más, la alerta sanitaria está vigente en la región, y por eso se hace hincapié en la necesidad de profundizar las medidas preventivas, como desmalezado, descacharrización y erradicación de focos contaminantes.
"Debemos sumar esfuerzos para que en la frontera mantengamos a raya a estas enfermedades", exhortó el funcionario a los intendentes argentinos y paraguayos.
Las acciones acordadas para evitar la propagación de la enfermedad son similares a las adoptadas el año último: fumigaciones, erradicación de basurales y malezas y eliminación de pozos con aguas estancadas, además del entierro de cubiertas de vehículos. "Estamos monitoreando los sectores más riesgosos, como la frontera con Paraguay y también en contacto con Misiones por su cercanía con Brasil", dijo Gómez.
Por Justo L. Urbieta
Para LA NACION
Clarín
Misiones: colas de paraguayos para vacunarse contra la fiebre amarilla.
En Paraguay hubo 8 muertos y no se consiguen vacunas. Por día, 400 personas cruzan a aplicársela sobre el puente internacional.
Por: Ernesto Azarkevich
El avance de la fiebre amarilla en Paraguay ya se cobró ocho vidas. Y en ese país, al temor de la gente se suma la escasez de vacunas para prevenir la enfermedad. Por eso, los paraguayos están cruzando masivamente la frontera con la Argentina para vacunarse en Misiones.
En esta provincia, las autoridades sanitarias reforzaron la vacunación de la población como medida de precaución. En lo que va del año, se aplicaron 85.000 dosis, principalmente en la zona norte, donde fueron hallados unos 15 monos carayá muertos en el Parque Piñalito a causa de fiebre amarilla selvática.
La vigilancia se incrementó en los últimos meses y los agentes sanitarios están recorriendo los lugares más alejados de los centros poblados para vacunar e indagar sobre cuadros febriles que puedan hacer sospechar la presencia del mal, aunque hasta ahora no se notificó aquí ningún caso humano.
La situación sanitaria más delicada se vive en territorio paraguayo, donde no se consiguen vacunas, lo que obliga a cientos de personas a cruzar a diario la frontera sólo para inmunizarse.
En el puente internacional San Roque González de Santa Cruz, que une Posadas con la ciudad paraguaya de Encarnación, se instaló un vacunatorio que aplica un promedio de casi 500 dosis diarias. De estas vacunas, el 80% -unas 400 dosis- tiene como destinatarios a paraguayos que hacen largas colas en el centro de frontera para recibirlas.
La agente sanitaria Lucía Antúnez, que trabaja en ese paso internacional, dijo que la gente explica que en Paraguay "faltan vacunas y también interés por parte de las autoridades de ese país" por resguardar la salud de la población. "Llegan familias enteras, incluso con chicos menores de un año con una prescripción de los pediatras para asegurarse que los bebés también reciban la vacuna", agregó Antúnez.
El subsecretario de Salud Pública, Carlos Báez, explicó que este año Misiones recibió "130.000 dosis de la vacuna antiamarílica y se ha inmunizado a más de 85.000 personas en distintos puntos de la provincia", a lo que se suman las 650.000 dosis aplicadas entre 2001 y 2003.
Para el funcionario, la zona de mayor riesgo es el norte provincial, donde aparecieron los monos muertos. En la localidad de San Pedro y zonas aledañas se realizó un "bloqueo epidemiológico" para evitar que la enfermedad afecte a la población. Báez indicó que esa región estará totalmente vacunada antes del fin de semana, ya que se está realizando un rastrillaje casa por casa en la zona rural para que todos sean inmunizados.
La alerta por la fiebre amarilla en la región se dio luego de que el 17 de diciembre se confirmara el primer caso humano en Brasil. En ese país hubo 23 casos confirmados y 13 muertos.
La fiebre amarilla es una enfermedad producida por un virus que es transmitido por algunos mosquitos, como el Haemagogus spegazzinii en la selva y Aedes aegypti (el mismo del dengue) en las zonas urbanas. La incubación dura entre tres y seis días, tras lo cual comienza el período de infección caracterizado por escalofríos y fiebre elevada, dolores musculares, de cabeza y lumbares intensos, inyección conjuntival, náuseas y vómitos. En caso de no ser tratado en este período, se produce una intoxicación y de no recibir asistencia médica, el deceso puede ocurrir entre los siete y diez días de contraído el mal.
En Misiones, los últimos casos de fiebre amarilla se registraron en la década del 60 y ninguno de ellos fue mortal, de acuerdo con la información de la Oficina Sanitaria de la Organización Panamericana de la Salud.
En Formosa
Más de 800 personas provenientes de Paraguay se vacunaron ayer contra la fiebre amarilla en la provincia de Formosa. Allí también se realizó un operativo en un paso fronterizo, el San Ignacio de Loyola, cerca de Clorinda.
Cruzar la frontera por una vacuna
El calor agobiante no es impedimento para que centenares de personas se concentren diariamente frente a una pequeña oficina de la Aduana, en el puente internacional Posadas- Encarnación, donde seis agentes sanitarios se dedican a vacunar contra la fiebre amarilla.
Richard Duarte, del barrio San Pedro de la vecina ciudad, llegó ayer a la tarde con su esposa, Carolina, y su pequeña hija. "Me enteré por comentario de mi suegra que acá estaban vacunando. Antes fui dos veces al Hospital Regional, hicimos una larga cola y nos avisaron que se quedaron sin vacunas", dijo.
Las docentes Benita Lurachi y Mirta Marín cruzaron el puente en moto. "Acá hay menos gente y podemos venir fuera de nuestro horario de trabajo", explicaron.
Lidia Acosta y Lidia Ríos también viven en el barrio San Pedro de Encarnación y se dedican al contrabando hormiga. "Supimos que estaban vacunando porque todos los días pasamos por el puente. Hoy nos vacunamos nosotras y mañana vamos a traer a nuestros hijos", comentaron. Ríos incluso está realizando los trámites legales para radicarse definitivamente en Posadas porque "acá hay más trabajo y es más fácil acceder al sistema de salud".
Publicado el 20 de febrero de 2008
Vacunación
Alerta en Formosa por la fiebre amarilla
Temor por un brote epidémico: miles de paraguayos cruzan la frontera cada día.
La Nación
Por varios casos mortales en Paraguay, comenzó una campaña masiva de vacunación y de fumigación casa por casa
FORMOSA.- Casos mortales de fiebre amarilla en Paraguay dispararon la alerta. Enseguida los hospitales de las ciudades argentinas cercanas a la frontera se vieron colmados de pacientes que reclamaban que se les aplicara la vacuna contra la enfermedad. Eran tanto ciudadanos locales como habitantes del país vecino que cruzaron la frontera para conseguir una dosis de esas que en Paraguay escasean.
La alerta se ha disparado en esta provincia, donde comenzó una campaña masiva de vacunación y de fumigación casa por casa.
El ministro de Desarrollo Humano de Formosa, Aníbal Gómez, confirmó que por estas horas se registra una verdadera "avalancha de paraguayos" en el hospital local Cruz Felipe Arnedo y en los centros de salud de los barrios El Porteño y 1° de Mayo de esta capital.
Por eso, Gómez reconoció que rápidamente se agotó el stock de 30.000 vacunas enviadas por el Ministerio de Salud de la Nación, por lo que el gobierno nacional envió ayer una nueva partida tanto a esta provincia como a la embajada argentina en Paraguay.
La cantidad de paraguayos que cruzaron la frontera sólo para vacunarse durante los últimos días fue notable para las autoridades sanitarias locales. "No hay discriminación, los atendemos a todos sin hacer diferenciaciones. Si tenemos 1000 vacunas, disponemos una distribución equitativa", dijo el ministro en Clorinda.
La autoridades provinciales confirmaron que el propio intendente de una pequeña localidad paraguaya cercana a Clorinda recomienda a su población cruzar la frontera y concurrir a los centros médicos argentinos para recibir las dosis contra la fiebre amarilla. "Hay una demanda fuerte de personas de Paraguay, e incluso los trabajadores de la embajada argentina en Asunción nos pidieron que les enviáramos dosis para ellos y sus familias", contó Gómez.
Ayer, el ministro se reunió con el intendente de Clorinda y con sus pares paraguayos de las fronterizas ciudades de Nanawa y Colonia Falcón, con quienes concertó la realización de un cordón sanitario para mantener la zona protegida contra el mosquito transmisor, esto es, el Aedes aegypti.
El brote de fiebre amarilla en Paraguay determinó que el 6 del actual se declarase la alerta sanitaria en todo el territorio provincial. "Además de la vacunación fumigaremos casa por casa", confirmó Gómez.
Hay que recordar que el brote de fiebre amarilla comenzó a fines de diciembre último en Brasil y se extendió a Paraguay. A los formoseños se les aconsejó evitar viajar a ese país, donde rige la emergencia sanitaria. Además, en esta provincia se instaló un gran temor entre la población por la cercanía con la zona periférica de Asunción, donde se produjeron casos mortales a causa de la fiebre amarilla.
Psicosis
En el país vecino, la psicosis generalizada llevó a los pobladores a levantar barricadas y hasta a organizar piquetes para reclamar las vacunas "salvadoras". Las enfermeras no daban abasto, ya que aplicaban un promedio de 1000 inyecciones diarias, lo que les causaba magulladuras y heridas en las yemas de los dedos.
La emergencia sanitaria llegó a tal punto en el vecino país que se convocó a los ex ministros de Salud para que hagan su aporte de ideas sobre la base de su experiencia y calidad profesional.
La tranquilidad llegó con casi un millón de dosis que arribaron ayer a Asunción. Sin embargo, los disturbios se repitieron en los centros de vacunación, en los que se formaron interminables filas de hasta quince cuadras de longitud.
Ayer hubo un poco más de orden porque se distribuyeron números desde las 2 de la mañana, pero se empezó a vacunar sólo desde las 7. Pero a las 13 se decidió postergar hasta hoy la inmunización, y entre quienes quedaron sin vacunarse se produjeron disturbios, sobre todo en la zona de Luque, una de las más afectadas.
Las autoridades formoseñas recomendaron evitar cruzar la frontera hacia Paraguay. "No es aconsejable hacerlo si no hay una razón de urgencia", sugirió Gómez, aunque recordó que no existe ninguna prohibición para hacerlo.
"Sería interesante averiguar antes si no se trasladan a las zonas calificadas como de riesgo", advirtió el funcionario, quien negó que para viajar a Paraguay se estén exigiendo certificados de vacunación en la frontera.
Una vez más, la alerta sanitaria está vigente en la región, y por eso se hace hincapié en la necesidad de profundizar las medidas preventivas, como desmalezado, descacharrización y erradicación de focos contaminantes.
"Debemos sumar esfuerzos para que en la frontera mantengamos a raya a estas enfermedades", exhortó el funcionario a los intendentes argentinos y paraguayos.
Las acciones acordadas para evitar la propagación de la enfermedad son similares a las adoptadas el año último: fumigaciones, erradicación de basurales y malezas y eliminación de pozos con aguas estancadas, además del entierro de cubiertas de vehículos. "Estamos monitoreando los sectores más riesgosos, como la frontera con Paraguay y también en contacto con Misiones por su cercanía con Brasil", dijo Gómez.
Por Justo L. Urbieta
Para LA NACION
Clarín
Misiones: colas de paraguayos para vacunarse contra la fiebre amarilla.
En Paraguay hubo 8 muertos y no se consiguen vacunas. Por día, 400 personas cruzan a aplicársela sobre el puente internacional.
Por: Ernesto Azarkevich
El avance de la fiebre amarilla en Paraguay ya se cobró ocho vidas. Y en ese país, al temor de la gente se suma la escasez de vacunas para prevenir la enfermedad. Por eso, los paraguayos están cruzando masivamente la frontera con la Argentina para vacunarse en Misiones.
En esta provincia, las autoridades sanitarias reforzaron la vacunación de la población como medida de precaución. En lo que va del año, se aplicaron 85.000 dosis, principalmente en la zona norte, donde fueron hallados unos 15 monos carayá muertos en el Parque Piñalito a causa de fiebre amarilla selvática.
La vigilancia se incrementó en los últimos meses y los agentes sanitarios están recorriendo los lugares más alejados de los centros poblados para vacunar e indagar sobre cuadros febriles que puedan hacer sospechar la presencia del mal, aunque hasta ahora no se notificó aquí ningún caso humano.
La situación sanitaria más delicada se vive en territorio paraguayo, donde no se consiguen vacunas, lo que obliga a cientos de personas a cruzar a diario la frontera sólo para inmunizarse.
En el puente internacional San Roque González de Santa Cruz, que une Posadas con la ciudad paraguaya de Encarnación, se instaló un vacunatorio que aplica un promedio de casi 500 dosis diarias. De estas vacunas, el 80% -unas 400 dosis- tiene como destinatarios a paraguayos que hacen largas colas en el centro de frontera para recibirlas.
La agente sanitaria Lucía Antúnez, que trabaja en ese paso internacional, dijo que la gente explica que en Paraguay "faltan vacunas y también interés por parte de las autoridades de ese país" por resguardar la salud de la población. "Llegan familias enteras, incluso con chicos menores de un año con una prescripción de los pediatras para asegurarse que los bebés también reciban la vacuna", agregó Antúnez.
El subsecretario de Salud Pública, Carlos Báez, explicó que este año Misiones recibió "130.000 dosis de la vacuna antiamarílica y se ha inmunizado a más de 85.000 personas en distintos puntos de la provincia", a lo que se suman las 650.000 dosis aplicadas entre 2001 y 2003.
Para el funcionario, la zona de mayor riesgo es el norte provincial, donde aparecieron los monos muertos. En la localidad de San Pedro y zonas aledañas se realizó un "bloqueo epidemiológico" para evitar que la enfermedad afecte a la población. Báez indicó que esa región estará totalmente vacunada antes del fin de semana, ya que se está realizando un rastrillaje casa por casa en la zona rural para que todos sean inmunizados.
La alerta por la fiebre amarilla en la región se dio luego de que el 17 de diciembre se confirmara el primer caso humano en Brasil. En ese país hubo 23 casos confirmados y 13 muertos.
La fiebre amarilla es una enfermedad producida por un virus que es transmitido por algunos mosquitos, como el Haemagogus spegazzinii en la selva y Aedes aegypti (el mismo del dengue) en las zonas urbanas. La incubación dura entre tres y seis días, tras lo cual comienza el período de infección caracterizado por escalofríos y fiebre elevada, dolores musculares, de cabeza y lumbares intensos, inyección conjuntival, náuseas y vómitos. En caso de no ser tratado en este período, se produce una intoxicación y de no recibir asistencia médica, el deceso puede ocurrir entre los siete y diez días de contraído el mal.
En Misiones, los últimos casos de fiebre amarilla se registraron en la década del 60 y ninguno de ellos fue mortal, de acuerdo con la información de la Oficina Sanitaria de la Organización Panamericana de la Salud.
En Formosa
Más de 800 personas provenientes de Paraguay se vacunaron ayer contra la fiebre amarilla en la provincia de Formosa. Allí también se realizó un operativo en un paso fronterizo, el San Ignacio de Loyola, cerca de Clorinda.
Cruzar la frontera por una vacuna
El calor agobiante no es impedimento para que centenares de personas se concentren diariamente frente a una pequeña oficina de la Aduana, en el puente internacional Posadas- Encarnación, donde seis agentes sanitarios se dedican a vacunar contra la fiebre amarilla.
Richard Duarte, del barrio San Pedro de la vecina ciudad, llegó ayer a la tarde con su esposa, Carolina, y su pequeña hija. "Me enteré por comentario de mi suegra que acá estaban vacunando. Antes fui dos veces al Hospital Regional, hicimos una larga cola y nos avisaron que se quedaron sin vacunas", dijo.
Las docentes Benita Lurachi y Mirta Marín cruzaron el puente en moto. "Acá hay menos gente y podemos venir fuera de nuestro horario de trabajo", explicaron.
Lidia Acosta y Lidia Ríos también viven en el barrio San Pedro de Encarnación y se dedican al contrabando hormiga. "Supimos que estaban vacunando porque todos los días pasamos por el puente. Hoy nos vacunamos nosotras y mañana vamos a traer a nuestros hijos", comentaron. Ríos incluso está realizando los trámites legales para radicarse definitivamente en Posadas porque "acá hay más trabajo y es más fácil acceder al sistema de salud".