Los adolescentes con presión arterial dentro de los parámetros prehipertensivos tienen un riesgo elevado de desarrollar hipertensión en los dos años siguientes, según un ensayo realizado en EE.UU. presentado en la reunión científica anual de la American Society of Hypertension.
Según sus resultados, cada año aproximadamente el 7% de los adolescentes con prehipertensión pasa a ser hipertenso. Los expertos consideran que los resultados confirman la necesidad de iniciar acciones preventivas en estos jóvenes.
El estudio analizó la información de 8.533 adolescentes de la base de datos National Childhood Blood Pressure. Todos ellos contaban con dos registros de la presión arterial obtenidos con dos años de diferencia. En base a la primera medición, los investigadores dividieron a los participantes en tres grupos: presión normal -menos del 90% del límite por edad, sexo y altura-, prehipertensión -del 90 al 95% del límite- e hipertensión -del 95 al 100%-. Después, el equipo de especialistas evaluó cómo había variado esa distribución a los dos años. En los varones, el 5% de los que en la primera medición habían tenido presión normal eran hipertensos en el segundo registro, mientras que el 31% que había sido hipertenso, no mejoró en la segunda medición. Entre las chicas, las cifras fueron 4 y 26%, respectivamente. El 14% de los varones y el 12% de las chicas que eran prehipertensos en el momento del primer registro pasaron al grupo de hipertensos durante el seguimiento.
Publicado el 4 de junio de 2006
Investigaciones
Adolescentes y prehipertensión
Los adolescentes prehipertensivos tienen un riesgo elevado de desarrollar hipertensión en los dos años siguientes.
Los adolescentes con presión arterial dentro de los parámetros prehipertensivos tienen un riesgo elevado de desarrollar hipertensión en los dos años siguientes, según un ensayo realizado en EE.UU. presentado en la reunión científica anual de la American Society of Hypertension.
Según sus resultados, cada año aproximadamente el 7% de los adolescentes con prehipertensión pasa a ser hipertenso. Los expertos consideran que los resultados confirman la necesidad de iniciar acciones preventivas en estos jóvenes.
El estudio analizó la información de 8.533 adolescentes de la base de datos National Childhood Blood Pressure. Todos ellos contaban con dos registros de la presión arterial obtenidos con dos años de diferencia. En base a la primera medición, los investigadores dividieron a los participantes en tres grupos: presión normal -menos del 90% del límite por edad, sexo y altura-, prehipertensión -del 90 al 95% del límite- e hipertensión -del 95 al 100%-. Después, el equipo de especialistas evaluó cómo había variado esa distribución a los dos años. En los varones, el 5% de los que en la primera medición habían tenido presión normal eran hipertensos en el segundo registro, mientras que el 31% que había sido hipertenso, no mejoró en la segunda medición. Entre las chicas, las cifras fueron 4 y 26%, respectivamente. El 14% de los varones y el 12% de las chicas que eran prehipertensos en el momento del primer registro pasaron al grupo de hipertensos durante el seguimiento.