
La Organización Mundial de la Salud condenó la mutilación genital femenina (MGF), señalando que equivale a una forma de tortura que provoca infecciones serias y deja daños graves de salud en el largo plazo.
Un informe del organismo internacional establece, de manera particular, que la mutilación femenina se asocia a una mayor probabilidad de sufrir problemas durante el parto y de perder el bebé.
Cien millones de mujeres alrededor del mundo han sufrido mutilación genital.
Cada año 3 millones de niñas menores de 10 años son objeto de este procedimiento.
La mutilación es más común en África subsahariana y la practican tanto comunidades musulmanas como cristianas, quienes creen que mantendrá el honor de la niña e incrementará sus posibilidades de matrimonio.
Ahora, la OMS ha documentado los peligros de largo plazo. Las mujeres que han sufrido MGF tienen partos más largos y complicados, más cesáreas y el índice de mortalidad entre sus bebés es hasta 55% más alto que otras mujeres.
TIPOS DE MUTILACIÓN FEMENINA
Tipo uno: escisión parcial o total del clítoris
Tipo dos: escisión del clítoris con escisión total o parcial de los labios menores
Tipo tres: escisión total o parcial de los genitales externos y sutura / estrechamiento de la apertura vaginal (infibulación)
Algunos países, entre ellos Egipto, han intentado reducir el riesgo realizando la mutilación dentro de hospitales.
Joy Phumaphi, directora de salud reproductiva de la OMS, rechazó lo que llama "la medicalización de la violencia".
"Al medicalizarla estamos refrendando esta práctica, esta violación del cuerpo de una niña y de un derecho humano básico de un individuo y creo que esto es lo peor que se podría hacer porque de hecho se está legitimando una violación de un derecho humano básico y la violencia contra un ser humano inocente".
Muchos países africanos han aprobado leyes contra la MGF, pero la OMS afirma que éstas no se hacen cumplir.
De hecho, señala la organización, los gobiernos se han hecho de la vista gorda ante una práctica que está profundamente enraizada en la tradición.
Pero ésta es una tradición que debió haber sido abolida hace mucho, sentencia la OMS, pues no es una tradición en absoluto, sino violencia equivalente a tortura.
***
Jano on line
La OMS denuncia que la mutilación genital pone en riesgo a madres e hijos en el parto
Instó a abandonar estas prácticas culturales y religiosas vigentes en varios países porque constituyen una violación directa de los derechos de las muchachas jóvenes
Un estudio publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) revela que, durante el parto, tanto las mujeres que han sufrido una mutilación genital (MGF) como sus hijos están expuestos a muchos más riesgos y complicaciones e instó a abandonar estas prácticas culturales y religiosas vigentes en varios países porque constituyen una violación directa de los derechos de las muchachas jóvenes, tiene efectos adversos para la salud tanto a corto como a largo plazo, y es un procedimiento innecesario.
Según informa la asociación sanitaria en un comunicado, las mujeres con este tipo de mutilación corren mayores riesgos de ser sometidas a cesáreas, hemorragias peligrosamente abundantes después del parto y la hospitalización prolongada tras el alumbramiento. El estudio de la OMS revela además que el nivel de complicación se incrementa dependiendo de la gravedad de la mutilación.
Además, las mujeres sometidas a la forma más grave de MGF (la III, que incluye la escisión total o parcial de los genitales externos y sutura o estrechamiento de la apertura vaginal) requieran un 30% más cesáreas en comparación con quienes no han sido sometidas a esta práctica. En la misma línea, aumenta en un 70% la posibilidad de sufrir una hemorragia posparto entre las mujeres con MGF III.
"Gracias a este estudio, por primera vez disponemos de datos que demuestran que las mujeres que han sufrido MGF presentan una probabilidad significativamente mayor de tener un parto peligroso y con complicaciones", manifestó Joy Phumaphi, subdirectora general de Salud Familiar y Comunitaria de la OMS. "La MGF es una práctica anclada en la cultura y las tradiciones, pero a la que habría que poner término. Debemos apoyar a las comunidades que intenten abandonar esa práctica y mejorar la atención dispensada a sus víctimas y debemos oponernos categóricamente a que la MGF sea llevada a cabo por personal médico." El estudio, del que participaron 28.393 mujeres que dieron a luz en 28 centros obstétricos de seis países donde la MGF es una práctica corriente: Burkina Faso, Ghana, Kenya, Nigeria, Senegal y Sudán, reveló asimismo que la MGF pone al niño en una situación de peligro considerable durante el parto. En ese sentido el comunicado resalta que los investigadores detectaron una mayor necesidad de reanimar a los bebés cuya madre había sufrido MGF, de hasta un 66% en las mujeres con MGF III.
Asimismo, la tasa de mortalidad entre los bebés durante e inmediatamente después del parto es un 15% superior en los casos de mutilación de grado I (ablación del prepucio, con o sin escisión parcial o total del clítoris), un 32 % más de riesgo en el segundo nivel de mutilación (escisión del clítoris que incluye también la mutilación total o parcial de los labios menores) y un 55% en los casos de MGF III. Según estimaciones de la OMS, este tipo de prácticas "ocasionan entre 10 y 20 muertes adicionales de bebés por cada 1.000 partos.
Publicado el 4 de junio de 2006
Un drama social
OMS condena mutilación femenina
Más de 3 millones de niñas sufren mutilación cada año.
La Organización Mundial de la Salud condenó la mutilación genital femenina (MGF), señalando que equivale a una forma de tortura que provoca infecciones serias y deja daños graves de salud en el largo plazo.
Un informe del organismo internacional establece, de manera particular, que la mutilación femenina se asocia a una mayor probabilidad de sufrir problemas durante el parto y de perder el bebé.
Cien millones de mujeres alrededor del mundo han sufrido mutilación genital.
Cada año 3 millones de niñas menores de 10 años son objeto de este procedimiento.
La mutilación es más común en África subsahariana y la practican tanto comunidades musulmanas como cristianas, quienes creen que mantendrá el honor de la niña e incrementará sus posibilidades de matrimonio.
Ahora, la OMS ha documentado los peligros de largo plazo. Las mujeres que han sufrido MGF tienen partos más largos y complicados, más cesáreas y el índice de mortalidad entre sus bebés es hasta 55% más alto que otras mujeres.
TIPOS DE MUTILACIÓN FEMENINA
Tipo uno: escisión parcial o total del clítoris
Tipo dos: escisión del clítoris con escisión total o parcial de los labios menores
Tipo tres: escisión total o parcial de los genitales externos y sutura / estrechamiento de la apertura vaginal (infibulación)
Algunos países, entre ellos Egipto, han intentado reducir el riesgo realizando la mutilación dentro de hospitales.
Joy Phumaphi, directora de salud reproductiva de la OMS, rechazó lo que llama "la medicalización de la violencia".
"Al medicalizarla estamos refrendando esta práctica, esta violación del cuerpo de una niña y de un derecho humano básico de un individuo y creo que esto es lo peor que se podría hacer porque de hecho se está legitimando una violación de un derecho humano básico y la violencia contra un ser humano inocente".
Muchos países africanos han aprobado leyes contra la MGF, pero la OMS afirma que éstas no se hacen cumplir.
De hecho, señala la organización, los gobiernos se han hecho de la vista gorda ante una práctica que está profundamente enraizada en la tradición.
Pero ésta es una tradición que debió haber sido abolida hace mucho, sentencia la OMS, pues no es una tradición en absoluto, sino violencia equivalente a tortura.
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Jano on line
La OMS denuncia que la mutilación genital pone en riesgo a madres e hijos en el parto
Instó a abandonar estas prácticas culturales y religiosas vigentes en varios países porque constituyen una violación directa de los derechos de las muchachas jóvenes
Un estudio publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) revela que, durante el parto, tanto las mujeres que han sufrido una mutilación genital (MGF) como sus hijos están expuestos a muchos más riesgos y complicaciones e instó a abandonar estas prácticas culturales y religiosas vigentes en varios países porque constituyen una violación directa de los derechos de las muchachas jóvenes, tiene efectos adversos para la salud tanto a corto como a largo plazo, y es un procedimiento innecesario.
Según informa la asociación sanitaria en un comunicado, las mujeres con este tipo de mutilación corren mayores riesgos de ser sometidas a cesáreas, hemorragias peligrosamente abundantes después del parto y la hospitalización prolongada tras el alumbramiento. El estudio de la OMS revela además que el nivel de complicación se incrementa dependiendo de la gravedad de la mutilación.
Además, las mujeres sometidas a la forma más grave de MGF (la III, que incluye la escisión total o parcial de los genitales externos y sutura o estrechamiento de la apertura vaginal) requieran un 30% más cesáreas en comparación con quienes no han sido sometidas a esta práctica. En la misma línea, aumenta en un 70% la posibilidad de sufrir una hemorragia posparto entre las mujeres con MGF III.
"Gracias a este estudio, por primera vez disponemos de datos que demuestran que las mujeres que han sufrido MGF presentan una probabilidad significativamente mayor de tener un parto peligroso y con complicaciones", manifestó Joy Phumaphi, subdirectora general de Salud Familiar y Comunitaria de la OMS. "La MGF es una práctica anclada en la cultura y las tradiciones, pero a la que habría que poner término. Debemos apoyar a las comunidades que intenten abandonar esa práctica y mejorar la atención dispensada a sus víctimas y debemos oponernos categóricamente a que la MGF sea llevada a cabo por personal médico." El estudio, del que participaron 28.393 mujeres que dieron a luz en 28 centros obstétricos de seis países donde la MGF es una práctica corriente: Burkina Faso, Ghana, Kenya, Nigeria, Senegal y Sudán, reveló asimismo que la MGF pone al niño en una situación de peligro considerable durante el parto. En ese sentido el comunicado resalta que los investigadores detectaron una mayor necesidad de reanimar a los bebés cuya madre había sufrido MGF, de hasta un 66% en las mujeres con MGF III.
Asimismo, la tasa de mortalidad entre los bebés durante e inmediatamente después del parto es un 15% superior en los casos de mutilación de grado I (ablación del prepucio, con o sin escisión parcial o total del clítoris), un 32 % más de riesgo en el segundo nivel de mutilación (escisión del clítoris que incluye también la mutilación total o parcial de los labios menores) y un 55% en los casos de MGF III. Según estimaciones de la OMS, este tipo de prácticas "ocasionan entre 10 y 20 muertes adicionales de bebés por cada 1.000 partos.