La sobrecarga hídrica y la congestión venosa sistémica son frecuentes en la unidad de cuidados intensivos (UCI), y se asocian con disfunción orgánica, ventilación mecánica prolongada, menor recuperación renal y mortalidad, aunque estas asociaciones no implican causalidad uniforme. A pesar de su plausibilidad fisiológica, el papel de la ultrafiltración lenta continua (SCUF) como estrategia selectiva de descongestión en el paciente críticamente enfermo permanece sujeto a incertidumbre.