¿Sigue siendo relevante la inhibición del SRAA en la era de las nuevas terapias metabólicas? 🧬
Como especialistas enfocados en la mitigación del riesgo cardiorenometabólico, es fundamental integrar los mecanismos fisiopatológicos con la evidencia clínica actual:
🔹 Vigencia Hemodinámica y Estructural: Los iECA y ARA II son agentes modificadores de la enfermedad que van más allá del control de la presión arterial sistémica; atenúan el estrés mecánico podocitario, limitan la acumulación de matriz extracelular y reducen la fibrosis tubulointersticial mediada por el receptor AT1.
🔹 El Riesgo de la Suspensión: Un hallazgo crítico para la práctica clínica proviene del ensayo STOP-ACEi, el cual demostró que la descontinuación de la terapia en estadios avanzados de ERC no confiere mejoría en la función renal y, por el contrario, expone al paciente a un mayor riesgo de eventos cardiovasculares.
🔹 Sinergia, no Sustitución: La revolución terapéutica que presenciamos con los iSGLT2, arGLP-1 y los nsMRA no desplaza al SRAA. Por el contrario, la validación en ensayos clínicos de estas nuevas moléculas se ha realizado asumiendo su administración sobre una base terapéutica de inhibición del SRAA, actuando de forma sinérgica sobre el endotelio y la microvasculatura.
El horizonte clínico exige una transición hacia la medicina de precisión, apoyándonos en biomarcadores como la Cistatina C para la estratificación del riesgo.
https://doi.org/10.1016/j.semnephrol.2026.151689