¿Puede la luz nocturna alterar el metabolismo?
Dormir con una luz tenue parece inofensivo. Sin embargo, la evidencia científica muestra que nuestro organismo interpreta esa luz como una señal biológica.
La activación nocturna de las ipRGCs inhibe la producción de melatonina y altera la sincronización del reloj circadiano.
Las consecuencias no se limitan al sueño.
En estudios experimentales, dormir una sola noche con una iluminación cercana a 100 lux se asoció con mayor resistencia a la insulina y aumento de la frecuencia cardíaca. Otros trabajos observaron que la exposición a más de 500 lux durante la noche favorece niveles más altos de glucosa e insulina después de las comidas.
No se trata solamente de dormir más horas, sino de respetar el mensaje que la retina envía al cerebro.
Durante el día, buscar luz natural intensa ayuda a sincronizar el reloj biológico. Por la noche, reducir la exposición a pantallas y luces brillantes permite que la melatonina haga su trabajo.
A veces pensamos que la salud metabólica depende únicamente de la alimentación o del ejercicio. Pero la luz también forma parte del tratamiento.