SELENIO Y TIROIDITIS DE HASHIMOTO: ¿ALIADO REAL O PROMESA INCOMPLETA?
Un metanálisis publicado en 2025 analizó 21 estudios clínicos con 1.610 pacientes para determinar si la suplementación con selenio aporta beneficios en la tiroiditis de Hashimoto. Los resultados mostraron una reducción significativa de los anticuerpos anti-peroxidasa tiroidea (anti-TPO) a los 3 y 6 meses, además de una disminución transitoria de los anticuerpos anti-tiroglobulina y una reducción de la TSH tras seis meses de tratamiento.
La principal fortaleza del selenio es su capacidad para modular la autoinmunidad tiroidea. Algunos estudios también describieron mejorías en el bienestar y la fatiga. Entre las distintas formulaciones, la selenometionina mostró el efecto más consistente sobre los anticuerpos.
No obstante, los resultados deben interpretarse con cautela. El análisis no encontró mejoras significativas en FT4 ni FT3, tampoco evidencias firmes de que el selenio evite la progresión al hipotiroidismo o modifique el curso natural de la enfermedad. Además, los pacientes suplementados presentaron más efectos adversos leves que los controles y el exceso de selenio puede resultar tóxico.
Otra limitación importante es que muchos estudios tuvieron muestras reducidas y metodologías heterogéneas.
La conclusión es clara: el selenio puede considerarse una estrategia complementaria para pacientes seleccionados, pero la evidencia actual no respalda su indicación rutinaria en todos los casos de Hashimoto.