PEPTIDO C: EL BIOMARCADOR QUE ANTICIPA COMPLICACIONES Y REDEFINE EL MANEJO DE LA DIABETES TIPO 1
Durante décadas, el péptido C fue considerado un simple marcador de la producción de insulina. Sin embargo, un estudio realizado en más de 5.600 personas con diabetes tipo 1 seguidas durante casi 11 años demuestra que su utilidad clínica es mucho mayor. Los investigadores observaron que los pacientes con niveles más elevados de péptido C presentaron menor riesgo de cetoacidosis diabética, menos episodios de hipoglucemia grave que requirieron internación y una menor incidencia de retinopatía diabética. Un hallazgo relevante fue que estos beneficios también se observaron en individuos con niveles bajos pero detectables de péptido C, lo que indica que incluso una función residual mínima de las células beta puede tener impacto clínico. La asociación entre péptido C y menor riesgo de complicaciones persistió aun después de ajustar los análisis por hemoglobina glucosilada, sugiriendo que este biomarcador aporta información adicional al control glucémico promedio. Además, los niveles medidos durante el seguimiento continuaron asociándose con un menor riesgo de cetoacidosis. Los resultados refuerzan el valor de la medición del péptido C para estimar riesgo, monitorizar la función beta residual y evaluar terapias destinadas a preservar la secreción endógena de insulina. Más que un marcador biológico, emerge como una herramienta pronóstica para mejorar el manejo de la diabetes tipo 1.