Vincent Van Gogh: el enigma de una mente atormentada
¿Qué enfermedad padecía realmente Vincent Van Gogh? La pregunta parece sencilla; la evidencia, no. Más de un siglo de interpretaciones ha generado diagnósticos como trastorno bipolar, epilepsia temporal, psicosis y trastornos de personalidad. Ninguna hipótesis explica por sí sola toda su trayectoria.
Una revisión neuropsiquiátrica de 2020, basada en entrevistas diagnósticas estructuradas con expertos en su correspondencia y en evaluación médica, propuso una explicación de comorbilidad: probable trastorno bipolar, rasgos de personalidad límite y trastorno por consumo de alcohol, agravados por malnutrición y estrés psicosocial. También consideró probables episodios de delirium relacionados con abstinencia alcohólica. Pero sus autores subrayaron las limitaciones del diagnóstico retrospectivo.
Un trabajo publicado en 2026 refuerza esa incertidumbre: ante el mismo caso, especialistas mostraron un amplio desacuerdo diagnóstico y la mayoría consideró improbable una explicación única.
Quizá allí esté la verdadera lección clínica. Van Gogh no demuestra que la enfermedad mental produzca genialidad ni que una etiqueta pueda explicar una vida. Su caso recuerda que la psiquiatría debe integrar síntomas, evolución, contexto y comorbilidad, pero también reconocer lo que no puede demostrar. En Medicina, la incertidumbre bien argumentada no es una debilidad: es rigor.