Los límites del hospital monovalente aislado
El quemado no siempre es "solo" quemado. Un hospital monovalente puede no contar con neurocirugía, traumatología o cirugía cardiovascular de guardia activa, y depende de interconsultores externos o de traslados secundarios.
Las subespecialidades de soporte cuestan. Las guías de operación de centros de quemados de la ABA piden acceso a banco de sangre, reemplazo renal, infectología, soporte nutricional y salud mental. Sostener todo eso las 24 horas para una sola patología es caro para cualquier sistema público.
La distancia: un argumento con matices. Centralizar implica que algunos pacientes viajen lejos y que la reanimación inicial ocurra antes de llegar. Sin embargo en 726 sobrevivientes, no encontraron diferencias en calidad de vida, salud mental ni reinserción laboral al año según la distancia al centro. El riesgo de la distancia está en las primeras horas, no en el resultado alejado, y se mitiga con buena atención prehospitalaria y criterios claros de derivación.
Las catástrofes ponen a prueba al sistema. Un evento con víctimas múltiples supera las camas de quemados disponibles. Las camas especializadas son de los recursos más escasos y difíciles de ampliar. La salida que proponen es priorizar el ingreso al centro de quemados y estabilizar al resto en hospitales de trauma de segundo nivel: es decir, una red.