🧬 ¿Todo factor de riesgo es un blanco terapéutico?
Que una variable se asocie con una mayor incidencia de enfermedad no demuestra que reducirla vaya a mejorar el pronóstico. Incluso cuando existen fundamentos biológicos y genéticos de causalidad, el beneficio de una intervención debe comprobarse en ensayos clínicos.
Un resonante estudio de fase 3 volvió a plantear esta diferencia: el tratamiento redujo la lipoproteína(a), pero no disminuyó significativamente los eventos cardiovasculares. El hallazgo no convierte automáticamente a la Lp(a) en un simple marcador ni invalida la evidencia causal previa. Indica que, en las condiciones evaluadas, esa reducción no produjo el efecto clínico esperado.
Un resultado negativo tampoco equivale a falta de evidencia. Aporta información directa sobre una hipótesis terapéutica y obliga a examinar la magnitud y la duración del descenso, el riesgo de la población, el seguimiento y la elección de los desenlaces.
La distinción entre marcador de riesgo, factor causal y blanco terapéutico no es semántica: define si una variable permite anticipar una enfermedad, contribuye a producirla o puede modificarse para prevenir sus consecuencias.