"El gran objetivo del aprendizaje no es el conocimiento, sino la acción" (Herbert Spencer}
Hay una práctica que las organizaciones han de tener en común: aprender de sí mismas,
mirar hacia adentro con ojos nuevos, reconocer en las propias prácticas, en las crisis y en los aciertos un recurso valioso. Eso es benchmarking interno y es, quizás, la herramienta más sub utilizada hoy día
Quiero contar algo que viví de cerca y me enseñó más de lo que imaginé: cuando el mundo se detuvo… algunos no podíamos parar
Llegó el Covid-19 y la economía se paralizó de golpe pero sectores como la energía, la salud, los alimentos y la construcción debíamos continuar, seguir, afuera, en medio de la incertidumbre. En ese momento los equipos de Seguridad y Salud en el Trabajo, a veces subestimados, nos convertimos en algo inesperado: Laboratorios vivos de transformación
A la velocidad del rayo desarrollamos nuevos procedimientos, protocolos, guías de operación segura. Creamos procesos de formación virtuales, acompañamos nuestros colaboradores y a sus familias, forjamos alianzas estratégicas. Nos ocupamos de algo que el mundo corporativo había ignorado por años: la salud mental como realidad urgente, no solo como riesgo psicosocial (la verdad, en aquel entonces, en nuestras matrices de peligros de prioridad baja). No fue fácil ¡Avanzamos. Retrocedimos. Dudamos. Aprendimos!: acompañar, anticipar (mas que reaccionar), escuchar, repensarnos al sentir