Durante más de 70 años, el sistema TNM fue la columna vertebral de la estadificación oncológica. Sin embargo, una reciente opinión plantea que ya no es suficiente clasificar a nuestros pacientes solo por anatomía en la era del ctDNA, la enfermedad mínima residual (MRD) y la oncología de precisión.
Vivek Subbiah y Chadi Nabhan argumentan que dos pacientes con el mismo estadio TNM pueden tener pronósticos y respuestas terapéuticas radicalmente diferentes según su perfil molecular. El cáncer de pulmón con mutaciones EGFR y el cáncer colorrectal guiado por ctDNA muestran que la biología tumoral redefine el riesgo.
La propuesta es incorporar dos nuevos componentes a la estadificación:
🔹 D (Driver): presencia o ausencia de alteraciones moleculares accionables.
🔹 B (Biology/Burden): carga biológica medida mediante ctDNA o estado de enfermedad mínima residual.
Así, un paciente podría clasificarse como Estadio IIIB (D+, B+), integrando información anatómica y molecular en una única categoría pronóstica.