En una gran cohorte de 60 503 adultos con test de antígeno en heces positivo para Helicobacter pylori en un sistema integrado de salud de California, 3 de cada 4 cánceres gástricos se diagnosticaron dentro del año posterior a la detección de la infección, es decir, ya eran prevalentes al momento del test.
Durante un seguimiento mediano de 2,6 años, el tratamiento o la erradicación documentada de H. pylori no se asoció con una reducción del riesgo de cáncer gástrico a corto plazo. Sin embargo, cada año de demora en erradicar la infección se vinculó con un aumento relativo del 12 % en el riesgo (HR 1,12; IC 95 % 1,01–1,25).
Estos datos refuerzan que la estrategia basada en síntomas llega tarde para una verdadera prevención primaria y se apoya el giro hacia programas de cribado proactivo y erradicación en poblaciones de alto riesgo.
Fuente: Symptom-based Testing and Eradication of Helicobacter Pylori and Risk of Gastric Cancer