Síndrome de Rokitansky: cuando la ausencia de útero ya no significa renunciar a la maternidad
El síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser (MRKH) es una malformación congénita poco frecuente caracterizada por la ausencia o desarrollo incompleto del útero y de la porción superior de la vagina, pese a que las pacientes presentan ovarios funcionales, un cariotipo 46,XX y un desarrollo normal de los caracteres sexuales secundarios.
Aunque históricamente este diagnóstico se asociaba con la imposibilidad de lograr un embarazo, los avances en medicina reproductiva han transformado este panorama. La preservación de la función ovárica permite obtener ovocitos mediante reproducción asistida y, en los países donde la legislación lo permite, la gestación subrogada representa una alternativa para que estas mujeres puedan tener hijos con su propia carga genética.
El manejo del síndrome requiere un enfoque multidisciplinario que incluya ginecología, medicina reproductiva, psicología y asesoramiento genético, con el objetivo de ofrecer una atención integral y personalizada.
Más allá de las opciones reproductivas, el diagnóstico temprano y el acompañamiento especializado son fundamentales para mejorar la calidad de vida y facilitar la toma de decisiones informadas.