6 de julio de 2026
"Doctor… me quedé duro"
Es una de las frases más frecuentes en la consulta por lumbalgia. Tradicionalmente, hablamos de “contracturas” como un problema muscular a resolver. Pero… ¿y si esa interpretación fuera incompleta?
En este artículo proponemos repensar el síndrome de dolor miofascial (SDM) desde otro ángulo: no solo como una disfunción muscular, sino como una posible respuesta compensatoria y protectora frente a una sobrecarga mecánica.
Esto cambia el enfoque terapéutico:
✔️ No alcanza solo con “aflojar la contractura”
✔️ El abordaje debería incluir la corrección de las alteraciones biomecánicas subyacentes
✔️ El ejercicio, el control motor y la gestión de cargas pasan a ser centrales





