¡Súmese a la Red Profesional!

Regístrese en IntraMed y conecte con profesionales de la salud de toda Latinoamérica.

+1.1 M profesionales de la salud
Impulse su perfil
María Gabriela Troncone Ochoa

12 de febrero de 2026

Es una afección en la que la glándula tiroides, situada en el cuello, no produce suficientes hormonas tiroideas (T3 y T4), lo que ralentiza el metabolismo y funciones corporales.

Causas Principales

Tiroiditis de Hashimoto: La causa más común, una enfermedad autoinmune donde el sistema inmunitario ataca la glándula.

Extirpación de la tiroides: Tratamiento quirúrgico por nódulos o cáncer.

Radioterapia: Tratamiento para cáncer de cuello o cabeza.

Deficiencia de yodo: Una causa importante a nivel mundial.

Medicamentos: Fármacos como el litio o la amiodarona. 

Síntomas Frecuentes

Cansancio extremo y debilidad.

Aumento de peso o dificultad para perderlo.

Intolerancia al frío.

Piel seca, caída del cabello y ronquera.

Estreñimiento.

Dolores musculares y articulares.

Depresión o deterioro de la memoria.

Ciclos menstruales irregulares o intensos. 

Diagnóstico: Se realiza a través de un examen físico y un análisis de sangre para medir los niveles de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) y, a veces, la tiroxina (T4).

Tratamiento: Consiste en tomar diariamente la hormona sintética levotiroxina  para normalizar los niveles de hormona tiroidea.

Monitoreo: Requiere chequeos regulares de TSH para ajustar la dosis del medicamento, el cual generalmente debe tomarse de por vida. 

Es más común en mujeres, especialmente mayores de 60 años, aunque puede afectar a personas de cualquier edad. 

Contenido sugerido

¿Cómo el estrés afecta la salud de la tiroides? En adultos sanos, la producción de cortisol promedia entre 8 y 30 mg/día. La hormona liberadora de corticotropina (CRH), sintetizada y secretada por el núcleo paraventricular del hipotálamo, estimula la hipófisis anterior para que libere ACTH.  La ACTH actúa entonces sobre la corteza suprarrenal para promover la síntesis y secreción de cortisol. Los niveles altos de cortisol pueden reducir la cantidad de hormona estimulante de la tiroides (TSH) que libera la hipófisis. También dificultan que el cuerpo convierta la T4 (una hormona tiroidea inactiva) en T3 (la versión activa que utilizan las células). Esto es debido a que el cortisol puede afectar la actividad de la enzima 5'-desyodasa . Puede aumentar la inflamación, que a su vez , puede empeorar enfermedades autoinmunes como Hashimoto o Graves. Aumenta los niveles de T3 inversa, una forma inactiva que bloquea el funcionamiento de la T3, causando hipotiroidismo.  El estrés crónico y el cortisol alto pueden causar que las células se vuelvan resistentes a la hormona tiroidea, lo que significa que, incluso con niveles en sangre normales, el cuerpo no la utiliza eficientemente. La liberación prolongada del cortisol disminuye la capacidad del hígado para eliminar el exceso de estrógenos de la sangre. Un exceso de estrógenos aumenta el nivel de la proteína TBG disminuye la cantidad de hormona libre disponible para su uso.  El manejo del estrés no es opcional. @troncomedical

    IntraMed

Todos los derechos reservados

Copyright 1997-2026