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Publicado el 30 de noviembre de 2003

Día Mundial de la Lucha Contra el SIDA

“Vive y deja vivir”

Centrándose en el estigma y la discriminación y con el lema "Vive y deja vivir", la campaña mundial que culmina este año se propone alentar a las personas a romper el silencio y derribar los obstáculos que impiden la prevención y atención eficaces del VIH/Sida.

Autor/a: IntraMed

Hoy, 1º de diciembre, en el Día Internacional de la Lucha contra el SIDA, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) dará a conocer un reporte sobre "Comprensión y respuesta al estigma y a la discriminación por el VIH/Sida en el sector salud", el cual analiza un fenómeno que todavía persiste en los servicios de salud del continente.

También la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el ONUSIDA harán públicos los pormenores de la estrategia mundial que ha de contribuir a que, de aquí al final de 2005 se proporcionen medicamentos contra el SIDA a tres millones de personas: la iniciativa "tres millones para 2005"

Muchos trabajadores de la salud todavía discriminan

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) informó que el estigma y la discriminación hacia las personas que viven con VIH/Sida aún persiste entre los trabajadores de salud de muchos países, incluidas las Américas.
Según el informe "Comprensión y respuesta al estigma y a la discriminación por el VIH/Sida en el sector salud", la discriminación es casi tan antigua como la epidemia misma y "aún es algo común en los servicios de salud".

Y esto ocurre aunque la imagen pública de la epidemia que presentan los medios de comunicación haya cambiado. "Ahora tiene un signo positivo, hay más información y se observa un cambio gradual en las actitudes de los trabajadores", asegura el reporte. Muchas de estas actitudes discriminatorias son producto del temor, la ignorancia y el prejuicio, señala el trabajo de la OPS. "Se trata de un problema complejo, en donde el grado real de discriminación y su repercusión en las personas es desconocido por el resto de la comunidad". Este es el primer informe integral acerca de la génesis, los síntomas y las consecuencias de la discriminación asociada al VIH/Sida en los servicios de salud. El documento se lanza el 1º de diciembre, coincidiendo con el Día Mundial de Lucha contra el Sida.

"La infección por VIH se ha convertido en la amenaza más grande para la supervivencia humana en los últimos 700 años. Los logros importantes alcanzados en la salud del niño y la esperanza de vida en las Américas están siendo amenazados por esta epidemia que está destruyendo muchos de los esfuerzos e inversiones de los últimos decenios", reflexiona la Dra. Mirta Roses Periago, directora de la OPS, en el prólogo del informe.

Estos son algunos de los ejemplos que recopila el informe:

- Un estudio realizado en cinco hospitales de Buenos Aires, Argentina, reveló que, aunque el estigma ha disminuido, todavía se dificulta la relación médico-paciente por la mirada que existe sobre comportamientos estigmatizados basados en la orientación sexual y el uso de drogas inyectables. En otra encuesta realizada entre profesionales de salud, el 12% reconoció tener aprensión a tratar a hijos de madres seropositivas.
- Una encuesta realizada en 1997 entre enfermeras de Concepción, Bolivia, determinó que el 41,6% estaba indecisa a la hora de tener que trabajar con pacientes con VIH y un 10,1% lo rechazaba.
- En el Caribe inglés, los talleres sobre estigma y discriminación organizados por el Centro de Epidemiología del Caribe (CAREC) en 2002 confirmaron que el fenómeno de la estigmatización se había generalizado.
- La falta de conocimiento, se infiere del informe, también puede estar en la raíz de una actitud discriminatoria. Una encuesta sobre los conocimientos, actitudes y prácticas de los trabajadores de salud de Managua, Nicaragua, realizada en 2003, halló que el 41% de las enfermeras tenía enormes brechas en sus conocimientos sobre el VIH/Sida.

"La discriminación en contra de las personas con VIH/Sida es un efecto agregado, generalmente silencioso pero perjudicial, de la epidemia. Y es una reacción derivada del temor comprensible hacia un virus que es transmisible, incurable y potencialmente letal", agrega Roses. Sin embargo, la discriminación también tiene otras causas profundamente arraigadas. "En el prejuicio hacia los grupos más duramente golpeados en los comienzos de la epidemia como los hombres que tienen sexo con hombres, las trabajadoras sexuales y los usuarios de drogas", reflexiona.

Roses observó también que los trabajadores de salud "necesitan todo el apoyo que nosotros podemos darles para la tarea difícil de cuidar a las personas con VIH/Sida".
El informe de la OPS indica que, en un mundo ideal, "la prevención y la atención fluirían naturalmente, y se alentaría a aquellas personas que se consideran en situación de riesgo a hacerse el examen. A su vez, las personas tratadas por la infección serían aceptadas por la comunidad, creando un ambiente de convivencia apropiado". Y agrega, "por el contrario, el estigma interrumpe este proceso continuo al desalentar a las personas a realizar la prueba, reduciendo las opciones para la atención y el apoyo, y limitando los programas de prevención. El resultado es que sufren tanto los individuos como la salud pública".

"Los programas bien diseñados no sólo logran neutralizar la discriminación sino que también apoyan a los trabajadores de salud, reduciendo los niveles de estrés que genera el temor, la ignorancia y el prejuicio", concluye el documento.