El uso de un tratamiento antirretroviral potente en los pacientes infectados por el virus de la inmunodeficiencia humana de tipo 1 (HIV-1) reduce la morbilidad y la mortalidad y con frecuencia produce una recuperación importante de la función inmunológica pero también puede ser la causa de la mayor resistencia hallada en los períodos que siguieron a etapas terapéuticas más agresivas, con combinaciones más potentes de antirretrovirales.
La resistencia a los fármacos antirretrovirales se desarrolla a menudo en los pacientes con una supresión viral incompleta y puede limitar tanto la magnitud de la respuesta al tratamiento como su duración. La transmisión de virus resistentes a los fármacos se conoce ya desde hace una década, aunque todavía no ha quedado bien definida cuál es la tendencia con respecto a la transmisión de la resistencia y sus efectos sobre la respuesta al tratamiento.
En la actualidad, la prevalencia de la resistencia a los fármacos antirretrovirales transmitida entre los nuevos infectados en Estados Unidos ha sido estimada entre el 1% y el 11% lo que en Europa asciende a 9 a 21%. Esta diferencia es atribuida por los autores quizás a variables geográficas, pruebas de resistencia diferentes y variaciones en los factores de riesgo de exposición al HIV.
Objetivos:
Los autores determinaron la prevalencia de la resistencia transmitida por el virus en una cohorte de sujetos con infección primaria por HIV vírgenes de tratamiento, de 10 ciudades norteamericanas. También evaluaron la asociación entre la susceptibilidad basal a los fármacos anti HIV y la respuesta virológica al tratamiento entre los que comenzaron a recibir un tratamiento antirretroviral potente.
Métodos:
Se realizó un análisis retrospectivo de la sensibilidad a los medicamentos antirretrovirales antes de comenzar el tratamiento y las mutaciones de resistencia a los fármacos en HIV en muestras de plasma de 377 sujetos con infección primaria por HIV vírgenes de tratamiento. Los pacientes fueron identificados entre mayo de 1995 y junio de 2000, en 10 ciudades norteamericanas. Las respuestas al tratamiento fueron evaluadas en 202 sujetos.
Resultados:
Durante un período de 5 años, la frecuencia de la resistencia transmitida la droga aumentó en forma significativa. La frecuencia de un nivel de resistencia elevado a uno o más fármacos (indicado por un valor superior a 10 de la relación entre la concentración inhibitoria 50% [IC50] del virus del sujeto con la IC50 del virus de referencia a la droga) aumentó de 3.4 % durante el período de 1995 a 1998 hasta 12.4% durante el período de 1999 a 2000 y la frecuencia de la resistencia a múltiples drogas aumentó de 1.1% a 6.2%.
La frecuencia de mutaciones de resistencia detectadas por el análisis de secuencia aumentó de 8.0 % a 22.7 % y la frecuencia de resistencia a múltiples drogas aumentó de 3.8 % a 10.2 %.
Entre los sujetos infectados con virus resistentes a las drogas, el tiempo para la supresión viral luego de iniciada la terapia antirretroviral fue mayor y la duración de la respuesta viral fue más corta
Conclusiones:
La proporción de infecciones por HIV nuevas por virus resistentes a los fármacos está aumentando en la población norteamericana. El tratamiento antirretroviral inicial tienen mayor posibilidad de fracasar en los pacientes infectados por virus que ya son resistentes a las drogas. Los autores afirman que en la actualidad, antes de comenzar un tratamiento antirretroviral en un paciente infectado nuevo, virgen de tratamiento, se justifica hacer pruebas de resistencia a los fármacos.
Traducción y resumen objetivo:Dra. Marta Papponetti. Especialista en Medicina Interna. Docente Autorizada de la UBA.