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Publicado el 22 de agosto de 2006

Importancia de la disfunción endotelial

Vasodilatación dependiente del endotelio en pacientes con hiperuricemia

La vasodilatación dependiente del endotelio se altera en los pacientes con hiperuricemia.

Todavía no está elucidado si la hiperuricemia es un factor de riesgo para eventos cardiovasculares. El objetivo de este trabajo fue evaluar si la hiperuricemia por sí misma se asocia con disfunción endotelial en pacientes con valores elevados de ácido úrico plasmático y que no reciben otros fármacos ni presentan otras enfermedades cardiovasculares.

Pacientes y métodos

En el presente estudio se incorporaron 17 pacientes hombres con hiperuricemia y una edad promedio de 42 años, mientras que el grupo control lo conformaron 9 hombres sanos con un promedio de edad de 45 años.

A los 2 grupos se les realizó un examen físico y análisis de laboratorio: determinación de ácido úrico, glucemia, lípidos e insulina. Los análisis se realizaron con los pacientes en ayunas y durante la mañana. En todos los pacientes hiperuricémicos se informaron niveles de ácido úrico superiores a 7.0 mg/dl en 2 mediciones con un intervalo de un mes o más entre ambas determinaciones. Respecto de las características de los sujetos, no eran fumadores, no tomaban otros fármacos y no tenían antecedente de tratamiento para la hiperuricemia.

Para evaluar la dilatación de las arterias se utilizó la ecografía en modo B con un transductor de 10 MHz. Se realizaron las mediciones en sujetos en reposo a los 30 minutos de recibir nitroglicerina sublingual. La arteria evaluada fue la humeral, con cortes longitudinales a 5 centímetros por encima del codo. Una vez localizada la sección sobre la que se realizarían las evaluaciones se realizó una marca en la piel para futuras referencias. Con el método Doppler se midió la velocidad del flujo sanguíneo.

Primero se realizó un mapeo ecográfico con el paciente en reposo. Luego se indujo la hiperemia reactiva por insuflación de un mango neumático que llegó a 220 mm Hg. Se mantuvo en ese valor durante 5 minutos y se liberó en forma progresiva la presión ejercida sobre el brazo. La arteria fue evaluada con ecografía durante un minuto antes del procedimiento y durante 2 minutos luego de desinflar el mango neumático. También se realizó un registro de velocidad durante los 10 primeros segundos luego de la liberación de la presión. Posteriormente se dejó la arteria en descanso 15 minutos y, terminado el período, se realizó otro mapeo adicional. Luego se le administró a cada paciente una dosis de 300 µg de nitroglicerina con un aerosol y se mapeó el vaso en forma continua durante 5 minutos.

La dilatación mediada por flujo e inducida por nitroglicerina se calculó como porcentaje de incremento del diámetro arterial en reposo, durante la hiperemia de flujo y luego de la administración de nitroglicerina.

Para realizar las comparaciones entre los valores se utilizó la prueba de la t. Los datos se expresaron como el promedio ± desvío estándar. Un valor de p < 0.05 fue considerado significativo.

Resultados

Las características demográficas de la población no presentaron diferencias significativas entre los grupos. La edad promedio de los controles fue 45 años, mientras que la de los pacientes fue 42; el índice de masa corporal fue 24.2 ± 0.6 kg/m2 en los controles y 25.1 ± 0.8 kg/m2 en los pacientes. Los valores de colesterol total en plasma fueron 182 ± 10 mg/dl (controles) y 184 ± 7 mg/dl (pacientes), y los de insulina fueron 6.1 ± 1.9 µU/ml en los controles y 8.6 ± 1.5 µU/ml en los pacientes, sin que se registraran diferencias significativas.

Los valores de presión arterial sistólica tampoco presentaron diferencias sustanciales. Los niveles de ácido úrico fueron significativamente diferentes en ambos grupos: 6.0 ± 0.2 mg/dl en los controles y 8.2 ± 0.2 mg/dl en los pacientes.

Las mediciones sobre la arteria humeral en reposo en el grupo control fueron: tamaño del vaso 4.4 ± 0.2 mm, la velocidad media fue de 4.0 ± 0.5 cm/seg y el porcentaje de cambios en la velocidad durante la hiperemia 196 ± 23%. Mientras que en el grupo de sujetos hiperuricémicos los valores fueron 4.5 ± 0.1 mm, 3.7 ± 0.3 cm/seg y 203 ± 24%, en igual orden, es decir que no se observaron diferencias significativas.

Se detectó que la dilatación mediada por flujo disminuyó significativamente en el grupo de pacientes con hiperuricemia (4.0 ± 0.7%) en comparación con el grupo de sujetos sanos (6.4 ± 0.8%), con un valor p de 0.044.

La dilatación inducida por el nitrato fue de 12.3 ± 1.0% en los sujetos con hiperuricemia y de 11.8 ± 2.3% en los controles sanos, con valores de p de 0.08, lo que confirma una diferencia no significativa.

Conclusión

Los autores señalan que la vasodilatación dependiente del endotelio está deteriorada en los pacientes hiperuricémicos sin enfermedad cardiovascular sobreañadida. En otros trabajos se informó que el ácido úrico es un factor independiente asociado de la enfermedad cardiovascular.

Trabajos previos informan que los cristales de urato se depositan no sólo en los tejidos articulares sino también en las válvulas cardíacas y en las paredes de las arterias. Además, el ácido úrico plasmático puede activar los granulocitos circulantes y dañar el endotelio.

Si bien el ácido úrico tendría efectos antioxidantes, el estrés oxidativo derivado de la xantina oxidasa podría contribuir al daño del endotelio de los vasos. El alopurinol es una droga que inhibe la xantino oxidasa. Se informó que este fármaco mejora la dilatación dependiente del endotelio en pacientes con hiperuricemia que además padecen insuficiencia cardíaca y en fumadores. Sin embargo, la mayoría de los estudios clínicos realizados evaluaron la función de la hiperuricemia sobre pacientes con otras morbilidades asociadas.

Los autores informan que la vasodilatación dependiente del endotelio estuvo alterada en los pacientes con hiperuricemia que no tenían morbilidades asociadas, y sugieren que podría disminuir la actividad de la óxido nítrico sintasa que contribuye a la hipertensión.

Se requiere más investigación para evaluar los efectos que tendrían las drogas del tratamiento de la hiperuricemia sobre la disfunción endotelial. Los autores comentan una limitación en este estudio: la presión arterial de los pacientes con hiperuricemia tendía a ser superior, sin presentar valores significativamente diferentes. Otra limitación señaló que se evaluaron hombres y no mujeres, por lo que se necesitaría un estudio con mujeres para evaluar si los resultados son similares.