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Publicado el 7 de mayo de 2007

Investigaciones

Vacuna oral evita que ratones desarrollen enfermedades priónicas

Estimula el sistema inmunitario.

Una vacuna oral evita que los ratones que la toman desarrollen una enfermedad cerebral priónica similar a la encefalopatía espongiforme bovina, según un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York. Las conclusiones del trabajo se hicieron públicas durante la reunión anual de la Academia Americana de Neurología, que se celebra en Boston.

Para desarrollar una vacuna que estimulara el sistema inmunitario de los ratones, los autores añadieron proteínas priónicas a una cepa transgénica de Salmonella. Vacunaron vía oral a los roedores y, posteriormente, los animales fueron divididos en dos grupos: los que presentaban niveles más elevados de anticuerpos en sangre y por ello respondieron bien a la vacuna, y los que tenían los niveles más bajos de anticuerpos.

Los ratones con niveles altos no presentaban síntomas de la enfermedad después de 400 días. En los animales con bajos niveles también se observó un retraso significativo hasta el inicio de la enfermedad. En el caso de ratones no vacunados suelen transcurrir 120 días hasta que la desarrollan.

Los investigadores, que se encuentran en la actualidad en proceso de rediseñar la vacuna para utilizarla en ciervos y ganado, indican que todavía será necesario un gran esfuerzo investigador antes de que la vacuna pueda ensayarse en humanos. Según Thomas Wisniewiski, autor principal del estudio, la versión humana de la enfermedad priónica –la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob- suele producirse de forma espontánea y sólo en raras ocasiones por comer carne contaminada. "Pero, si por ejemplo, se produjera una epidemia importante de enfermedad de desgaste crónico en ciervos y renos, y se transmitiera a humanos, necesitaríamos una vacuna como esta para proteger a las personas en áreas de caza", indicó.

El investigador también señala que una vacuna que disminuya la extensión de las enfermedades priónicas en los animales también reduce la posibilidad de que la enfermedad se pueda infectar a los humanos.