Científicos de la Universidad de Toronto (Canadá) son los autores de esta investigación, que ha examinado datos de más de 200.000 individuos mayores de 65 años.
Estudios previos sugerían este potencial de las estatinas, pero aún no se había investigado a fondo.
Del grupo de personas estudiadas, algunas recibían tratamiento con estatinas, otras eran tratadas con hipolipemiantes de otras familias o con terapia sustitutiva tiroidea -éstas últimas formaron el grupo control-. Además, un grupo de mujeres recibía terapia hormonal sustitutiva.
Los resultados muestran la citada reducción del 22% del riesgo de trombosis venosa profunda en el grupo que recibía estatinas respecto al tratado con terapia sustitutiva tiroidea. Esta reducción del riesgo fue especialmente acusada entre las mujeres.