Para el organismo de las Naciones Unidas, esta situación se produjo a partir de la combinaci¢n del incremento de la desocupación de la década pasada con la "aceleración" de la inflación de este año. Estos puntos están analizados en un boletín estadístico llamado "Instantáneas" difundido en las últimas horas, en el que se analiza "La pobreza urbana en la Argentina actual", con colaboración del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos.
"La crisis actual se diferencia de las inmediatamente precedentes por comprometer aspectos macroeconómicos, financieros, fiscales, sociales, institucionales, políticos y morales que atraviesan la totalidad de la vida cotidiana de la población", destacó el estudio.
Además, evaluó que "en consecuencia, se agudizó el proceso de deterioro de la calidad de vida de la gran mayoría pero, muy especialmente, el de los sectores más vulnerables, a quienes la profundización de la crisis encuentra con muy pocos recursos para enfrentarla".
"Durante los inicios de la década, en el Gran Buenos Aires tendía a disminuir la tasa de desocupación y la incidencia de la pobreza. A partir de 1994, la evolución del porcentaje de población bajo la línea de pobreza y la tasa de desocupación comienza a covariar. Ambos indicadores alcanzan valores máximos en 1996, para estabilizarse luego en valores altos, y dispararse nuevamente en octubre de 2001", se indicó.
A partir de esto, "la incidencia de la pobreza y la indigencia en los niños y adolescentes más que se duplicó durante la última década" lo que "en términos absolutos significa que, respecto de 1991, en el Gran Buenos Aires hay once años después 1,4 millones más de niños pobres".