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/ Publicado el 23 de octubre de 2001

Pediatría

Una experiencia acerca de la motivación

El presente trabajo ha sido distinguido con el PREMIO COEME SAP 2001.

Autor/a: Dres. Koltan Adolfo, Maglio Francisco y col. *

Indice
1. Introducción
2. Objetivo. Material y método
3. Primera encuesta acotada al ingreso
4. Segunda encuesta acotada y encuesta abierta al egreso
5. Resultados
6. Cambios reconocidos por 67 alumnos
7. Discusión
8. Conclusión
9. Bibliografía

El presente trabajo ha sido distinguido con el PREMIO COEME SAP 2001. El mismo ha sido realizado por los Dres. Koltan Adolfo, Maglio Francisco, Aguilar María del Carmen, Misirlian Alicia, Piacentini Angel Pablo, Wainsztein Raquel, Lic. Boniolo Elsa Haydeé y Dr. Blanco Raúl Jorge

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El grupo docente que integran la 3º y 4º Unidades Académicas de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, se ha interesado en comprender - para así poder operar mejor-  las conductas de los alumnos que cursan Pediatría en dichas unidades. El cómo lo hacen, cuáles son sus expectativas, sus metas (además de concluir la carrera de Medicina, para lo cual, indefectiblemente, deberán aprobar la materia), y finalmente sus motivaciones. Creemos que en el estudio del comportamiento humano, pocos conceptos han suscitado tanto interés como el vinculado con el proceso motivacional.

La motivación es parte componente de un proceso más amplio que llamamos conducta. Intentaremos una aproximación conceptual, luego operativa. La palabra conducta (1) es latina, significa conducida o guiada. Es decir, todas las manifestaciones comprendidas en el término conducta son acciones conducidas o guiadas por algo, una instancia superior: la psiquis.

Watson (2), la define como todos los fenómenos visibles, objetivamente comprobables o factibles de ser sometidos a registro o verificación, y que son respuestas o reacciones del organismo a los estímulos que actúan sobre él. Para Lagache (3)(4),  es la totalidad de las reacciones del organismo en una situación determinada,  como un conjunto de respuestas significativas, por las cuales un ser vivo en situación, integra las tensiones que amenazan la unidad y el equilibrio del organismo. Es también,  el conjunto de operaciones por las cuales un organismo en situación, reduce las tensiones que lo motivan y realiza sus posibilidades. Kant (5) dividió las actividades psíquicas en: conocimiento, sentimiento y voluntad, que se corresponden con intelecto, afecto y voluntad. Dicho de otra forma y  referido tanto al alumno como al docente: ¿están preparados?, ¿Les gusta?, ¿Quieren aprender/enseñar la pediatría?

Los ámbitos de manifestación de la conducta (6) son el psicosocial: se refiere al individuo; el socioeconómico: al grupo como unidad;  y finalmente el institucional. al grupo en relación con otro grupo y las instituciones que lo rigen.

Para completar conceptualmente (7) diremos que: toda conducta incluye con sentido de contemporaneidad tres elementos:

1) lo genético; lo histórico y lo evolutivo incluyendo la maduración, configurando el pasado del individuo;
2) el presente; la situación, y por último,
3) el futuro; lo prospectivo. Resumiendo: toda actividad conductal implica  en sí misma, motivación, teleología y objetivo de cumplir.

Aproximémonos al concepto de motivación. Motivar: dar motivo (del latín motor, mover) (13). Una de las definiciones (8) es la siguiente: La motivación es un conjunto de procesos que se interesan por las causas por las cuales se hacen o  se dejan de hacer determinadas cosas, o que se hacen de una forma y no de otra. Sería una construcción teórica relacionada con las metas planteadas y tremendamente compleja por la diversidad de componentes que conlleva. Las conductas proporcionan indicadores, sólo indicios de cuestionable confiabilidad de estructura procesal que subyace a la actividad psíquica.

Dicho de otra forma, nunca encierran en sí misma una explicación totalmente cabal de los motivos del comportamiento. Por ejemplo: inferir el interés del alumno, o no, por el estudio puede ser errónea, y su conducta obedecer a multiplicidad de causas. En el ámbito educativo, a la falta de motivación se la suele mencionar como causal de falla en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Habitualmente, con un razonamiento simplista y/o con actitudes  proyectivas, se atribuye al alumno la falta de interés, al bajo nivel de formación, a su baja motivación . Aquí nos surge otra duda: ¿Y el docente?, ¿Está realmente formado, motivado, para involucrarse en el proceso enseñanza-aprendizaje?

Maslow, diseño una jerarquía motivacional que según él explicaban la determinación del  comportamiento humano, en orden de necesidades: 1) fisiológicas, 2) seguridad, 3) amor y sentimientos de pertenencia, 4) prestigio, competencia y estima social, 5) autorrealización, y 6) curiosidad y necesidad de comprender el mundo circundante (9).

Nos llamó mucho la atención un articulo:(10) "Los médicos y sus prejuicios". En uno de los párrafos el autor se pregunta: "¿cómo hacer para que los alumnos adquieran la capacidad de humanizarse, de ver a las personas como seres humanos únicos?", y continúa:"los profesores no pueden obligar a los estudiantes a pensar y hacer lo correcto. Pero es interesante que muchas facultades, hayan descubierto que, el estudio de la literatura es una forma notable de devolverle el humanismo a la medicina."

Nos  parece  pertinente  referirnos   brevemente  a lo expresado como vivencias pulsionales y a la fenomenología de la relación inautenticidad / insinceridad (11). Las primeras, son en esencia las que ponen en marcha la vida anímica, entendiendo como tal la tendencia a la realización de las posibilidades del ser, al desarrollo, conservación y a la configuración del individuo. Se exterioriza como tendencia vital, como placer del devenir, el simple placer del valor vital. Todo como comunicación y trascendencia y la posibilidad de participar en lo que se halla más allá del individuo y de su interés inmediato.  Así poder proyectarse a la unidad con el mundo, no sólo por unidad innata dada por la naturaleza, sino fundamentalmente como tarea, como algo que se ha de realizar.

Finalmente la relación insinceridad/inautenticidad que forma parte de la conducta y es   gobernada  por la estructura superior de la persona.En la insinceridad la intencionalidad se expresa solamente como un aparentar y configura  una fachada exterior.En cambio la inautenticidad no sólo se extiende a lo exterior, sino que llega más profundamente y afecta a la propia interioridad. Debe reconocérsele una realidad  anímica.Un sentir o desear que es expresado como "querer estudiar" no sea realmente auténtico, dando paso al fenómeno  de lo inauténtico.Podemos afirmar que lo inauténtico equivale a algo vacío, innatural, afectado o mejor aún artificioso.Estas apreciaciones son válidas tanto para el alumno como para el que enseña.