Los autores, del Hospital Universitario Landspitali de Reykjavik (Islandia), recuerdan que la vitamina D es esencial para la salud ósea y que, además, ayuda a absorber el calcio por el organismo.
Evaluaron la ingesta de calcio y los niveles plasmáticos de vitamina D en relación con los niveles óptimos de hormona paratiroidea en 944 adultos sanos. Observaron que en presencia de bajos niveles de la vitamina, mantener una ingesta de calcio superior a 800 mg diarios ayuda a normalizar el metabolismo del calcio. Sin embargo, en presencia de niveles de vitamina D adecuados, una ingesta de calcio superior a 800 mg no produce ningún beneficio. Por ello, concluyen que la suficiencia de vitamina D parece ser más importante que la ingesta de calcio a la hora de mantener los niveles deseados de hormona paratiroidea plasmática.
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