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/ Publicado el 7 de diciembre de 2025

Nuevo modelo predictivo

Un simple análisis de sangre predice el riesgo de enfermedad hepática grave años antes de los síntomas

Investigadores de Suecia y Finlandia desarrollaron el modelo CORE, una herramienta basada en análisis de sangre rutinarios que permite predecir el riesgo de cirrosis y cáncer de hígado en la población general.

Autor/a: Strandberg R, Åberg F, Asteljoki JV, Luukkonen PK, Salomaa V, Jula A, Lundqvist A, Männistö S, Perola M, Talbäck M, Hammar N, Hagström H.

Fuente: BMJ. 2025;390:e083182. Use of new CORE risk score to predict 10 year risk of liver cirrhosis in general population: population based cohort study

El modelo CORE (Clinical Risk Evaluation), desarrollado por investigadores del Karolinska Institutet en Suecia y colegas de Finlandia, permite estimar el riesgo individual de desarrollar patologías hepáticas mediante un análisis de sangre sencillo y accesible en el ámbito de la atención primaria.

El modelo CORE se fundamenta en cinco variables fácilmente obtenibles en cualquier consulta médica:

  • Edad
  • Sexo
  • Niveles séricos de AST (aspartato aminotransferasa)
  • Niveles séricos de ALT (alanina aminotransferasa)
  • Niveles séricos de GGT (gammaglutamiltransferasa)

Según explicó Hannes Hagström, profesor adjunto del Departamento de Medicina del Karolinska Institutet y médico del Hospital Universitario Karolinska, "el modelo puede predecir el riesgo de enfermedad hepática grave en un plazo de 10 años, lo que representa una ventaja crucial para iniciar intervenciones tempranas".

El estudio de validación, que incluyó datos de más de 480 000 personas en Estocolmo seguidas durante hasta 30 años, demostró que el modelo CORE tiene una capacidad predictiva del 88 %, superando al método actualmente recomendado, el FIB-4, que no está diseñado para la población general y es menos efectivo en la predicción a largo plazo. Además, el modelo fue validado en poblaciones de Finlandia y el Reino Unido, confirmando su aplicabilidad en diferentes contextos.

"La atención primaria carecía hasta ahora de herramientas efectivas para detectar el riesgo de enfermedad hepática grave a tiempo", señaló Hagström. "El FIB-4 no es adecuado para la población general y tiene limitaciones en la predicción del riesgo futuro".

Uno de los aspectos más destacados del modelo CORE es su facilidad de implementación. Ya está disponible una calculadora web (www.core-model.com) para que médicos y enfermeros puedan utilizarla en la práctica clínica diaria. Esto permite una evaluación rápida y no invasiva del riesgo, lo que podría facilitar la derivación temprana de pacientes a especialistas y el inicio de tratamientos preventivos.

"Las enfermedades hepáticas graves, como la cirrosis y el cáncer de hígado, están en aumento y tienen un pronóstico desfavorable si se detectan tarde", advirtió Rickard Strandberg, investigador asociado del Karolinska Institutet y coautor del estudio. "Con este modelo, podemos identificar a las personas en riesgo años antes de que aparezcan los síntomas, lo que abre la puerta a intervenciones más efectivas".

El estudio subraya la importancia de integrar el modelo CORE en los sistemas de historia clínica electrónica para optimizar su uso en la práctica diaria. Además, los investigadores destacan la necesidad de evaluar su desempeño en grupos de alto riesgo, como pacientes con diabetes tipo 2 u obesidad, en quienes la prevalencia de enfermedad hepática es mayor.