El "Journal of Clinical Investigation" publica una nueva investigación sobre el origen de la formación de cálculos renales que puede cambiar la noción en el nivel de investigación más básica en este campo.
Científicos de las universidades de Indiana y Chicago cuestionan la teoría existente sobre la causa de la litiasis renal y señalan que su estudio confirma una hipótesis planteada en 1940 por el Dr. Alexander Randall.
Esta hipótesis sugería que los cálculos se desarrollan a partir de cristales de fosfato de calcio en un área central del riñón. La teoría actual señala que es necesaria una lesión celular antes de que los cristales se unan al tejido del riñón y se desarrollen, y además, que los cálculos están compuestos de oxalato de calcio. Ambas teorías son refutadas en el presente estudio.
"Nuestra investigación localiza el lugar del depósito mineral original para el tipo de cálculos más frecuentes y hemos determinado la composición del cristal", que es fosfato de calcio, componente común en huesos y dientes, escriben. El Dr. Randall ya mencionó que esta sustancia era el componente principal de las piedras en la primera fase de formación, incluso cuando al final del proceso se componen casi por completo de oxalato cálcico.
En el nuevo estudio se investigó tejido de tres grupos de pacientes renales: con cálculos de oxalato de calcio (que representan el 75% de todos los pacientes con litiasis renal), pacientes predispuestos a desarrollar cálculos tras cirugía de bypass intestinal para la obesidad, y un grupo control de pacientes con tumores malignos en el uréter.
Las biopsias practicadas permitieron averiguar cuál es el lugar del riñón donde comienzan a formarse las piedras. En el primer grupo, se trata del tejido intersticial dentro de la papila renal. En el segundo grupo –pacientes sometidos a cirugía de la obesidad- los cristales comienzan a desarrollarse en el epitelio de minúsculos túbulos que se dirigen hacia el uréter. El grupo control no mostró signos de formación de cálculos.
Journal of Clinical Investigation 2003;111:607-616
Webs Relacionadas
Journal of Clinical Investigation