Un trabajo publicado en el "Journal of the American College of Cardiology" concluye que, si bien se considera que la obesidad es un factor de riesgo principal de enfermedad cardíaca, la resistencia a la insulina desempeña un papel más importante. Así, los autores afirman que las personas obesas que no presentan resistencia a la insulina no tienen un riesgo incrementado de enfermedad cardíaca, algo que claramente se observa si el alto índice de masa corporal (IMC) va unido al citado trastorno insulínico.
"Una gran proporción del incremento del riesgo cardíaca asociado a la obesidad no esta relacionado con la obesidad per se escribe el Dr. Gerald Reaven, investigador de la Universidad de Stanford y primer firmante del estudio-, sino que se debe al hecho de que cuanto más pesa un individuo más probabilidades tiene de ser resistente a la insulina".
En la investigación participaron más de 300 voluntarios sin diabetes ni hipertensión, que fueron sometidas a pruebas de medición de la sensibilidad a la insulina. Fueron clasificados en tres grupos en función de su IMC: peso normal, sobrepeso y obesidad.
Tal como se esperaba, la resistencia a la insulina fue más frecuente en el grupo de obesos, aunque también se encontró que el 25% de los que presentaban resistencia a la insulina eran de peso normal y que algunos voluntario obesos no presentaban este trastorno. Según sus resultados, el IMC pero sí solo contribuye únicamente al 22% del riesgo de resistencia a la insulina.
"Obesidad no es igual a resistencia a la insulina", escribe el Dr. Reaven, considerando finalmente que el 50% de la variación en la resistencia a la insulina se debe a factores genéticos, el 22% al IMC y el resto a un estilo de vida sedentario.
Webs Relacionadas
Stanford University
http://www.stanford.edu/
JACC
http://www.cardiosource.com/journal/journal&sdid=4884/