Los resultados demostraron que los pacientes que recibieron peginterferón alfa-2a (comercializado como Pegasys) en monoterapia presentaron índices de respuesta más altos –mantenidos durante 24 semanas tras abandonar el tratamiento– que los pacientes que recibieron lamivudina, un análogo de los nucleósidos, y que la incorporación de lamivudina al tratamiento con Pegasys no mejoró los índices de respuesta tras el tratamiento. Se trata del mayor estudio realizado con pacientes con HBeAg negativo.
"Necesitamos nuevos fármacos eficaces como el peginterferón alfa-2a para tratar la hepatitis B crónica con HBeAg negativo, cuya prevalencia es cada vez mayor en todo el mundo", comenta el Prof. Patrick Marcellin, hepatólogo del Hôpital Beaujon, Clichy, Francia y principal autor del estudio. "Los tratamientos actuales presentan muchos defectos. Generan una respuesta durante el tratamiento, pero una vez concluido éste, los índices de recaída son altos y, por lo tanto, los índices de respuesta sostenida son también muy bajos. Como resultado, es ahora una práctica común que los pacientes continúen con análogos de los nucleósidos o nucleótidos por tiempo indefinido y sabemos que esta estrategia está asociada con el riesgo de desarrollar resistencia y con desconocidas implicaciones de seguridad a largo plazo".
En el estudio participaron un total de 537 pacientes de 13 países. Los pacientes fueron tratados durante 48 semanas con Pegasys una vez a la semana más placebo, 100 mg de lamivudina una vez al día o una combinación de Pegasys y lamivudina. La respuesta al tratamiento se evaluó después de un período de seguimiento de 24 semanas sin tratamiento.
El estudio examinó dos criterios de valoración principales y comunes del tratamiento que son indicadores de lesión hepática y supresión viral: normalización de los niveles de alanina aminotransferasa (ALT) y supresión de los niveles de ADN del VHB. Además, los investigadores evaluaron la proporción de pacientes con pérdida de HBsAg y la seroconversión de HBsAg (desaparición del antígeno de superficie del virus de la hepatitis B [HbsAg] y presencia de anticuerpos de HBsAg). "La pérdida de HBsAg o seroconversión tras el tratamiento se considera el objetivo terapéutico final del tratamiento anti-VHB, ya que está asociado con resultados clínicos positivos a largo plazo", apuntan los autores.
En la semana 72 (24 semanas después de haber terminado el tratamiento), se detectó que el 43% de los pacientes tratados con Pegasys en monoterapia redujeron su ADN viral de la hepatitis B a menos de 20.000 copias por mililitro, comparado con el 29% de los pacientes tratados con lamivudina. La administración de lamivudina junto con Pegasys no mejoró los resultados del tratamiento. El porcentaje de pacientes con niveles de ALT normalizada fue considerablemente superior en la monoterapia con Pegasys: el 59% frente al 44% de pacientes tratados con lamivudina. La combinación de PEGASYS y lamivudina (60%) no fue estadísticamente diferente a las cifras del tratamiento con Pegasys solo.
La pérdida de HBsAg se produjo en 12 pacientes tratados con peginterferón alfa-2a (con o sin lamivudina) y en ninguno de los pacientes tratados con lamivudina sola. La seroconversión de HBsAg se produjo posteriormente en ocho de estos pacientes. Los autores indican que "la pérdida de HBsAg o seroconversión no se había producido en varios ensayos clínicos de lamivudina o adefovir en pacientes con hepatitis B crónica con HBeAg negativo".
Webs Relacionadas
Información sobre Pegasys
http://www.pegasys.com/
New England Journal of Medicine
http://content.nejm.org/
Publicado el 19 de septiembre de 2004
Hepatitis B crónica
Un nuevo estudio avala la elección del peginterferón alfa-2a como tratamiento de la hepatitis B crónica
"The New England Journal of Medicine" publica los resultados de un importante ensayo internacional, que muestran la superior eficacia y seguridad del peginterferón alfa-2a respecto al tratamiento estándar actual con lamivudina en pacientes con hepatitis B crónica con antígeno "e" de la hepatitis B (HBeAg) negativo, la forma más difícil de tratar de la hepatitis B. Principalmente, los autores concluyeron que el peginterferón alfa-2a "constituye un avance terapéutico respecto a los tratamientos actuales" en este estado avanzado de la enfermedad difícil de tratar y respaldan su uso como tratamiento de primera línea.
Los resultados demostraron que los pacientes que recibieron peginterferón alfa-2a (comercializado como Pegasys) en monoterapia presentaron índices de respuesta más altos –mantenidos durante 24 semanas tras abandonar el tratamiento– que los pacientes que recibieron lamivudina, un análogo de los nucleósidos, y que la incorporación de lamivudina al tratamiento con Pegasys no mejoró los índices de respuesta tras el tratamiento. Se trata del mayor estudio realizado con pacientes con HBeAg negativo.
"Necesitamos nuevos fármacos eficaces como el peginterferón alfa-2a para tratar la hepatitis B crónica con HBeAg negativo, cuya prevalencia es cada vez mayor en todo el mundo", comenta el Prof. Patrick Marcellin, hepatólogo del Hôpital Beaujon, Clichy, Francia y principal autor del estudio. "Los tratamientos actuales presentan muchos defectos. Generan una respuesta durante el tratamiento, pero una vez concluido éste, los índices de recaída son altos y, por lo tanto, los índices de respuesta sostenida son también muy bajos. Como resultado, es ahora una práctica común que los pacientes continúen con análogos de los nucleósidos o nucleótidos por tiempo indefinido y sabemos que esta estrategia está asociada con el riesgo de desarrollar resistencia y con desconocidas implicaciones de seguridad a largo plazo".
En el estudio participaron un total de 537 pacientes de 13 países. Los pacientes fueron tratados durante 48 semanas con Pegasys una vez a la semana más placebo, 100 mg de lamivudina una vez al día o una combinación de Pegasys y lamivudina. La respuesta al tratamiento se evaluó después de un período de seguimiento de 24 semanas sin tratamiento.
El estudio examinó dos criterios de valoración principales y comunes del tratamiento que son indicadores de lesión hepática y supresión viral: normalización de los niveles de alanina aminotransferasa (ALT) y supresión de los niveles de ADN del VHB. Además, los investigadores evaluaron la proporción de pacientes con pérdida de HBsAg y la seroconversión de HBsAg (desaparición del antígeno de superficie del virus de la hepatitis B [HbsAg] y presencia de anticuerpos de HBsAg). "La pérdida de HBsAg o seroconversión tras el tratamiento se considera el objetivo terapéutico final del tratamiento anti-VHB, ya que está asociado con resultados clínicos positivos a largo plazo", apuntan los autores.
En la semana 72 (24 semanas después de haber terminado el tratamiento), se detectó que el 43% de los pacientes tratados con Pegasys en monoterapia redujeron su ADN viral de la hepatitis B a menos de 20.000 copias por mililitro, comparado con el 29% de los pacientes tratados con lamivudina. La administración de lamivudina junto con Pegasys no mejoró los resultados del tratamiento. El porcentaje de pacientes con niveles de ALT normalizada fue considerablemente superior en la monoterapia con Pegasys: el 59% frente al 44% de pacientes tratados con lamivudina. La combinación de PEGASYS y lamivudina (60%) no fue estadísticamente diferente a las cifras del tratamiento con Pegasys solo.
La pérdida de HBsAg se produjo en 12 pacientes tratados con peginterferón alfa-2a (con o sin lamivudina) y en ninguno de los pacientes tratados con lamivudina sola. La seroconversión de HBsAg se produjo posteriormente en ocho de estos pacientes. Los autores indican que "la pérdida de HBsAg o seroconversión no se había producido en varios ensayos clínicos de lamivudina o adefovir en pacientes con hepatitis B crónica con HBeAg negativo".
Webs Relacionadas
Información sobre Pegasys
http://www.pegasys.com/
New England Journal of Medicine
http://content.nejm.org/