El actual debate sobre el valor de la mamografía parte de dos reanálisis de datos, por parte de investigadores daneses, de varios estudios que contribuyeron a establecer las recomendaciones vigentes del cribado en las mujeres. En esos análisis concluyeron que los estudios llevados a cabo en Estados Unidos, Canadá, Suecia y Reino Unido no proporcionaron evidencias sólidas de que la detección precoz mediante mamografías reduzca la mortalidad por cáncer de mama.
Este nuevo metaanálisis se centra en cuatro estudios suecos con datos a largo plazo. Basándose en un seguimiento de hasta 20 años, los investigadores encontraron que la mamografía se asoció a una reducción del 21% del riesgo de muerte por esta patología. Además, hallaron diferencias significativas en función de la edad, y el mayor beneficio se registró en mujeres de más de 60 años. De promedio, se observa un menor riesgo significativo a partir de los 55 años, mientras que el efecto es pequeño antes de esa edad.