Un equipo de investigadores internacionales, liderado por la Australian National University (ANU) y el King’s College London, ha revelado que la heparina inhalada —un fármaco ampliamente disponible y de bajo costo— mejora significativamente los resultados clínicos en pacientes graves con COVID-19.
Los hallazgos, presentados en el Congreso Internacional de la European Respiratory Society (ERS) en Ámsterdam, podrían transformar el abordaje terapéutico no solo de la COVID-19, sino también de otras infecciones respiratorias graves, como la neumonía y la influenza.
El estudio, que analizó datos de casi 500 pacientes hospitalizados en seis países, demostró que aquellos que recibieron heparina inhalada presentaron la mitad de probabilidades de requerir ventilación mecánica y una reducción significativa en el riesgo de muerte en comparación con quienes recibieron el tratamiento estándar. Estos resultados se atribuyen a las propiedades únicas de la heparina, que actúa como anticoagulante, antiinflamatorio y antiviral cuando se administra por vía inhalatoria.
El profesor Clive Page, farmacólogo emérito del King’s College London y colíder del estudio, destacó: «La heparina inhalada es antiviral, antiinflamatoria y anticoagulante. No existe otro fármaco con esta combinación única de acciones. Sabemos que es cuestión de tiempo hasta la próxima pandemia y este tratamiento podría ser una herramienta clave para enfrentar futuros brotes».

Progresión de la mejoría en los pacientes, medida según la escala MOCS de la OMS.
La heparina se utiliza en forma inyectable para tratar los trombos. Sin embargo, al administrarse por vía inhalatoria, el fármaco actúa directamente en los pulmones, mejorando la oxigenación y reduciendo el daño pulmonar. Estudios previos ya habían mostrado mejoras en la función respiratoria y los niveles de oxígeno en pacientes con COVID-19 tras recibir heparina nebulizada.
El profesor Frank van Haren, director de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital St George en Sídney y autor principal del estudio, subrayó que el fármaco podría ser efectivo independientemente del tipo de infección respiratoria: «No importa qué tipo de infección respiratoria tenga el paciente; la heparina inhalada detiene la infección y protege los pulmones del daño». Además, señaló que su bajo costo la hace especialmente accesible para países de ingresos bajos y medios.
Aunque los resultados son prometedores, los investigadores advierten que se requiere mayor desarrollo antes de que la heparina inhalada pueda adoptarse de manera rutinaria. Actualmente, el equipo planea realizar un nuevo ensayo clínico en Europa para evaluar su eficacia en infecciones respiratorias comunes, como la influenza y el virus sincitial respiratorio (VSR). Asimismo, trabajan en una formulación mejorada del fármaco, diseñada específicamente para su administración por inhalación.
El estudio también sugiere que la heparina inhalada podría beneficiar a pacientes con sistemas inmunitarios debilitados, como aquellos con cáncer, al prevenir complicaciones graves en caso de infecciones respiratorias.