Los autores llegan a esta conclusión tras revisar los datos de pacientes de 65 o más años que participaron en el Programa de Vigilancia Epidemiológica del Instituto Nacional del Cáncer norteamericano entre 1986 y 2001. La incidencia de melanoma registró un rápido y abrupto incremento durante este tiempo: el promedio de biopsias aumentó 2,5 veces, y el de incidencia de melonoma, 2,4 veces.
Sin embargo, el análisis por fases de la patología muestra que el aumento de la incidencia se limita a las fases más precoces, mientras que la extensión regional o distal de la enfermedad no ha cambiado sustancialmente y los índices de mortalidad permanecen estables.
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Darmouth Medical School
British Medical Journal