Noticias médicas

/ Publicado el 28 de agosto de 2005

Salud pública

Un estudio concluye que el riesgo para las embarazadas de la cloración del agua del grifo es pequeño

Aunque algunos estudios han sugerido que los productos químicos utilizados para la cloración del agua corriente pueden aumentar en las embarazadas el riesgo de pérdida fetal, una nueva investigación de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill (Estados Unidos) concluye que el riesgo es en realidad muy pequeño.

Entre estos productos químicos, empleados para eliminar los patógenos del agua del grifo, destacan los trihalometanos, unos compuestos que, a dosis altas, se ha visto que causan cáncer y problemas reproductivos en animales de laboratorio. Además, varios estudios han encontrado una asociación entre niveles relativamente bajos de estas sustancias y un riesgo aumentado de pérdida fetal y crecimiento fetal retardado.

En este nuevo estudio, que analizó los resultados en más 3.100 embarazadas que bebían agua del grifo de tres sistemas de abastecimiento diferentes, los investigadores no han registrado una asociación entre la exposición media a estos compuestos y el riesgo de pérdida fetal. No obstante, las mujeres con una exposición más elevada a un tipo de trihalometano, el bromodiclorometano, presentaron un riesgo incrementado de aborto espontáneo y crecimiento fetal retardado. Este estudio fue financiado parcialmente por la American Water Works Association Research Foundation, una entidad investigadora internacional sin ánimo de lucro, y la Agencia de Protección Medioambiental estadounidense.

Webs Relacionadas
U.S. Environmental Protection Agency
American Water Works Association Research Foundation