Entre estos productos químicos, empleados para eliminar los patógenos del agua del grifo, destacan los trihalometanos, unos compuestos que, a dosis altas, se ha visto que causan cáncer y problemas reproductivos en animales de laboratorio. Además, varios estudios han encontrado una asociación entre niveles relativamente bajos de estas sustancias y un riesgo aumentado de pérdida fetal y crecimiento fetal retardado.
En este nuevo estudio, que analizó los resultados en más 3.100 embarazadas que bebían agua del grifo de tres sistemas de abastecimiento diferentes, los investigadores no han registrado una asociación entre la exposición media a estos compuestos y el riesgo de pérdida fetal. No obstante, las mujeres con una exposición más elevada a un tipo de trihalometano, el bromodiclorometano, presentaron un riesgo incrementado de aborto espontáneo y crecimiento fetal retardado. Este estudio fue financiado parcialmente por la American Water Works Association Research Foundation, una entidad investigadora internacional sin ánimo de lucro, y la Agencia de Protección Medioambiental estadounidense.
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U.S. Environmental Protection Agency
American Water Works Association Research Foundation