Un equipo de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha llegado a la provincia china de Guangdong, en el sur de China, para investigar las posibles fuentes de infección del último caso confirmado de síndrome respiratorio agudo severo (SRAS), informa la OMS en un comunicado.
La llegada de este equipo de expertos coincide con el anuncio realizado por las autoridades sanitarias chinas de un nuevo caso sospechoso en Guangdong, una mujer de 20 años que trabaja como camarera en Guangzhou, capital de la provincia.
Los últimos datos recabados por el Ministerio de Sanidad chino indican que esta camarera ha estado en contacto con 100 personas, que han sido puestas bajo observación médica. No obstante, hasta el momento, ninguna muestra signos de la enfermedad.
Por tanto, los trabajos del equipo de expertos enviado por la OMS se centrarán en principio en el primer caso confirmado, del cual todavía no ha sido detectada ninguna evidencia epidemiológica que lo relacione con la fuente de infección.
En este sentido, el equipo de la OMS, formado por seis personas encabezadas por el epidemiólogo estadounidense Robert Breiman, realizará durante los próximos días una investigación para determinar si el contagio se produjo entre humanos, a partir de una especie animal o de otras posibles fuentes de transmisión.
Uno de los miembros del equipo, Jeffrey Gilbert, irlandés experto en enfermedades de transmisión animal, examinará las condiciones que rodean los desechos de civetas y de otras especies relacionadas con el contagio de esta enfermedad. Según la OMS, estos estudios podrían aportar luz sobre el origen del coronavirus del SRAS.
La OMS recuerda en el comunicado que el virus del SRAS, que se manifestó en Guangdong entre el 20 de diciembre y el 2 de enero de 2004, tuvo especial incidencia entre personal especializado en cuidado sanitario y farmacéuticos. Asimismo, la OMS relacionó la transmisión del virus con un déficit significativo en la implantación de medidas de salud pública.
En ese momento se puso en marcha una serie de mecanismos de control de la infección en todos aquellos nuevos casos sospechosos y confirmados que se fueron notificando. De esta forma, las autoridades locales y nacionales -apunta la OMS- lograron contabilizar, en menos de dos días, hasta 81 personas que estuvieron en contacto con los nuevos casos.