Medical News

/ Published on April 27, 2008

Psicología Cognitiva

Un argentino fue premiado por la Academia de Ciencias de EE.UU.

Ganó el Troland 2008, un galardón a la investigación en psicología.

Por: Guillermina De Dómini

Espero que mi profesor de matemática de segundo grado esté sonriendo", dijo a Clarín Miguel Eckstein, el investigador argentino de 40 años que ayer a la tarde recibió el Premio Troland 2008 de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. Fue en Washingston, donde fue reconocido por sus análisis teóricos y de modelo sobre la percepción, la cognición y su aplicación a los problemas prácticos del diagnóstico médico por imágenes. "La ciencia es como hacer arte, es una cuestión creativa", definió.

El Premio Troland se otorga a jóvenes investigadores de 40 años o menos, con el fin de reconocer un logro inusual en la investigación empírica en psicología con respecto a las relaciones de la conciencia y el mundo físico. Se destacan investigaciones cuantitativas, con otro enfoque, y experimentales para la búsqueda de explicaciones fisiológicas. La entrega del premio consiste en 50 mil dólares. Eckstein contó: "Desde enero sabía que iba a ganar el premio. El dinero lo voy a usar como fondo para investigar un proyecto más riesgoso, que tiene que ver con cómo funciona el cerebro de las personas cuando toman decisiones en grupo".

Eckestein nació en Buenos Aires, estudió física y psicología en la Universidad de California, en Berkeley, e hizo un doctorado en Psicología Cognitiva en la Universidad de California, Los Angeles. Trabajó en el Departamento de Física Médica e Imágenes del Centro Médico Cedars Sinai de Los Angeles y en el Centro de Investigación Ames de la NASA. Ahora, es profesor de Psicología de la Universidad de California, en Santa Bárbara.

El Troland no es el único premio que ganó. También fue galardonado con el Premio a Investigadores Jóvenes de la Sociedad Optica Americana, el Premio Cum Laude de la Sociedad para la Ingeniería Óptica (SPIE) y el Premio al Investigador Joven del Cedars Sinai y el Premio Carrera de la Fundación Nacional de Ciencias. "Este es el premio más importante para mi rama de la ciencia y para mi carrera. Cuando leo la lista de los ganadores del Premio Troland, son todos los que escuchaba nombrar cuando estudiaba y ahora es increíble, estoy entre ellos, entre reliquias de la ciencia"· expresó Eckstein.

La ceremonia del Premio Troland arrancó ayer a las 14 en la sede de la Academia Nacional de Ciencias, que está cerca de la Casa Blanca. Primero, tomaron una fotografía grupal de todos los galardonados, luego almorzarón y más tarde repartieron los premios hasta las cinco de la tarde. "Yo era el único argentino. Estoy super contento con el premio. Cuando lo recibí, agradecí a mi familia, a mis colegas, a mis colaboradores e hice una pequeña reseña a mi universidad porque lo que investigué ni siquiera existía en la argentina y ellos me dieron la posibilidad de investigarlo en Estados Unidos", señaló a Clarín Eckstein desde Melrose, el hotel en Wahington D.C. donde estuvo alojado hasta hoy a la mañana con sus padres, su hermana, su mujer y su hijo de dos años que lo habían acompañado a la entrega. Eckstein contó que "durante toda la semana estuve paseando con mi familia por Washington antes de regresar a California, donde vivo. También celebré con mis colegas de laboratorio".

Eckstein asegura que sus metas cambian con los años, que sus investigaciones pueden tomar diferentes rumbos según su interés y, sobre todo. el avance de la tecnología, porque "puede marcar el camino". Su mayor preocupación -y su especialización también-, es cómo hacen los médicos para diagnosticar y decir qué enfermedad tiene una persona a partir de lo que registra su cebrero, cómo procesan la imagen de un estudio con su conocimiento."Todavía hay muchos errores en cuanto al diagnóstico del cáncer por ejemplo". También quiere ayudar a Argentina desde Estados Unidos. Mandó un subsidio para estudiantes del Instituto de Luz, Visión y Luminotecnia de la Universidad Nacional de Tucumán, que trabajen en un proyecto sobre visión.

"La ciencia tiene un rol importante en el mundo. Tiene que trabajar día a día para mejorar la calidad de vida de las personas y también trabaja al servicio del futuro de la gente", dice Ecsktein.

Antecedentes

Miguel Eckstein no es el único. Son varios los argentinos jóvenes y galardonados por los mejores institutos de ciencia en todo el mundo.

Carlos Kening, también argentino,es investigador de la Universidad de Chicago, especializado en el campo del análisis armónico y ha dedicado, hasta ahora, la mayor parte de su carrera a la investigación básica. Ganó el Premio a la Memoria de Maxime Bocher de la Sociedad Matemática de los Estados Unidos en enero de 2008. Se lo otorgaron por "el estudio de ciertas ecuaciones diferenciales que gobiernan fenómenos oscilatorios".

En 2006, uno de los mejores institutos del mundo, el Cancer Research Insititute de Estados Unidos, premió a un grupo del Conicet liderado por Gabriel Rabinovich, de 37 años, por sus trabajos sobre cáncer. Revelaron algunas de las estrategias de los tumores para eludir el sistema inmunológico. Fue un gran aporte para la ciencia mundial.