Realizar una revascularización temprana tras un infarto de miocardio reduce el riesgo de complicaciones posteriores así como la estancia hospitalaria, de acuerdo con un estudio desarrollado en la Universidad de Toronto (Canadá) y publicado en el “Journal of the American College of Cardiology”.
Los investigadores llegaron a esta conclusión tras analizar los datos de más de 15.000 pacientes que fueron sometidos a estos procedimientos en el plazo de un año tras sufrir un infarto de miocardio. Cerca de 13.000 habían sido atendidos en hospitales sin dispositivos de revascularización (“no invasivos”) y el resto en centros que sí disponían de ellos.
El tiempo medio entre el infarto y la revascularización en los pacientes atendidos en el segundo tipo de centros fue de 12 días, mucho menor que los 48 días en los “no invasivos”. En los hospitales “invasivos” los pacientes tenían más posibilidades de ser sometidos a angioplastia que a cirugía de by-pass, el patrón inverso que el observado en los otros centros. Y comparados con los pacientes de los centros “no invasivos”, los atendidos en hospitales que disponen de dispositivos de revascularización tuvieron un menor índice de reingresos por problema cardiacos en el tiempo de espera hasta la revascularización (p<0,001) y menos días de estancia hospitalaria (p<0,001). Tras la revascularización, ambos grupos evolucionaron de forma parecida.
Webs Relacionadas
University of Toronto
http://www.utoronto.ca/
JACC
http://www.cardiosource.com/l