Su elevada prevalencia, su potencialidad invalidante, su alta mortalidad y los enormes costos que genera al sistema de salud justifican la preocupación por encontrar soluciones adecuadas. (1) En las últimas décadas el conocimiento adquirido a través de los grandes ensayos clínicos y la incorporación de nuevos fármacos de efectividad comprobada han modificado la historia natural de la IC y las expectativas de vida de quienes la padecen. Pero esos y otros avances han determinado también una mayor supervivencia de las distintas cardiopatías que décadas atrás provocaban la muerte más precozmente.
El tratamiento médico de la IC intenta accionar sobre los distintos eslabones fisiopatológicos responsables de las manifestaciones sintomáticas o causales de la progresión de la enfermedad y de la muerte de quien la padece. Sin embargo, en los casos más avanzados, habrá daños anatómicos del corazón que no serán fácilmente modificados por estos tratamientos y que perpetúan o agravan la IC: son las llamadas "estructuras culpables". (2) Es así, que tanto el miocito, como la trama colágena, las arterias coronarias, las válvulas o el sistema de conducción pueden ser las estructuras dañadas primaria o secundariamente, tanto en forma aislada como asociadas entre ellas. De esta forma, puede estar afectado el músculo del corazón "per sé" o a través de la enfermedad coronaria o valvular. Asimismo las estructuras valvulares pueden ser causa o consecuencia de la situación del problema congestivo. También son posibles las combinaciones entre las alteraciones estructurales que lleven a la IC en última instancia. Este concepto de estructura cardíaca "culpable" de la fisiopatología, hace posible individualizar subpoblaciones que obtengan beneficios con el tratamiento instituido sobre la parte anatómica más dañada del corazón.
* Médico Cardiólogo.
Coordinador del Área de Insuficiencia Cardíaca y Transplante del Hospital Presidente Perón (Avellaneda).
Coordinador del Área de Normatizaciones y Consensos de la Sociedad Argentina de Cardiología.
** Doctor en Medicina. Especialista en Cirugía Cardiovascular.
Jefe del Servicio de Cardiocirugía del Hospital Presidente Perón (Avellaneda).
Director del Consejo Argentino de Cirugía Cardiovascular (S.A.C.)
Publicado el 28 de mayo de 2002
Alternativas terapéuticas
Tratamiento quirúrgico de la insuficiencia cardíaca
La Insuficiencia Cardíaca constituye un enorme y creciente problema en los países occidentales.
Autor/a: Dres. José Luis Barisani * y Jorge Carlos Trainini **
Su elevada prevalencia, su potencialidad invalidante, su alta mortalidad y los enormes costos que genera al sistema de salud justifican la preocupación por encontrar soluciones adecuadas. (1) En las últimas décadas el conocimiento adquirido a través de los grandes ensayos clínicos y la incorporación de nuevos fármacos de efectividad comprobada han modificado la historia natural de la IC y las expectativas de vida de quienes la padecen. Pero esos y otros avances han determinado también una mayor supervivencia de las distintas cardiopatías que décadas atrás provocaban la muerte más precozmente.
El tratamiento médico de la IC intenta accionar sobre los distintos eslabones fisiopatológicos responsables de las manifestaciones sintomáticas o causales de la progresión de la enfermedad y de la muerte de quien la padece. Sin embargo, en los casos más avanzados, habrá daños anatómicos del corazón que no serán fácilmente modificados por estos tratamientos y que perpetúan o agravan la IC: son las llamadas "estructuras culpables". (2) Es así, que tanto el miocito, como la trama colágena, las arterias coronarias, las válvulas o el sistema de conducción pueden ser las estructuras dañadas primaria o secundariamente, tanto en forma aislada como asociadas entre ellas. De esta forma, puede estar afectado el músculo del corazón "per sé" o a través de la enfermedad coronaria o valvular. Asimismo las estructuras valvulares pueden ser causa o consecuencia de la situación del problema congestivo. También son posibles las combinaciones entre las alteraciones estructurales que lleven a la IC en última instancia. Este concepto de estructura cardíaca "culpable" de la fisiopatología, hace posible individualizar subpoblaciones que obtengan beneficios con el tratamiento instituido sobre la parte anatómica más dañada del corazón.
* Médico Cardiólogo.
Coordinador del Área de Insuficiencia Cardíaca y Transplante del Hospital Presidente Perón (Avellaneda).
Coordinador del Área de Normatizaciones y Consensos de la Sociedad Argentina de Cardiología.
** Doctor en Medicina. Especialista en Cirugía Cardiovascular.
Jefe del Servicio de Cardiocirugía del Hospital Presidente Perón (Avellaneda).
Director del Consejo Argentino de Cirugía Cardiovascular (S.A.C.)