La infección por tenia de porcino (Taenia solium) con forma larval puede conducir al desarrollo de quistes cerebrales. Desde hace ya algún tiempo, la extirpación quirúrgica de estos quistes ha sido el tratamiento aceptado para la neurocisticercosis caracterizada por quistes de Giant, cuando existe una asociación con hipertensión intracraneal.
Recientemente, un estudio llevado a cabo por investigadores del Instituto Mexicano de Seguridad Social, evaluó a 33 pacientes tratados médicamente por formas malignas de neurocisticercosis, que presentaban evidencias de hipertensión intracraneal y quistes subaracnoideos con un diámetro de al menos 50mm.
Los pacientes en su totalidad fueron tratados con 15mg de albendazol por kilogramo de peso corporal por día durante 4 semanas. Al mismo tiempo, 10 pacientes fueron tratados con 100mg de prazinquantel por kilogramo por día durante 4 semanas, en tanto, 17 pacientes recibieron una segunda administración de albendazol, 3 recibieron una tercera y uno recibió una cuarta. Durante el primer ciclo todos los pacientes recibieron dexametasona; sólo 5 pacientes del total habían sido sometidos previamente a una neurocirugía por quistes de Giant.
Luego de un período de seguimiento medio de 59 meses (límites, 7 a 102) la condición de los 33 pacientes había mejorado y los quistes habían desaparecido o se habían calcificado. De los 22 pacientes con antecedentes de convulsiones, sólo 11 continuaron recibiendo tratamiento con medicamentos anticonvulsivantes. El puntaje medio de calidad de vida según la escala de Karnofsky mejoró de 40 a 100. En tanto 15 pacientes recibieron desviación ventriculoperitoneal debido a hidrocefalea, otros 4 evidenciaron secuelas persistentes (atrofia óptica bilateral parcial, ACV o dipoplia) de los quistes.
Los investigadores consideran que el tratamiento médico intensivo puede ser efectivo en pacientes con una neurocisticercosis caracterizada por quistes de Giant. La neurocirugía podría ser requerida sólo cuando existe riesgo inminente de muerte.
Publicado el 30 de octubre de 2001
Nuevas perspectivas en el tratamiento de los quistes de Giant
Tratamiento médico de la neurocisticercosis con quistes subaracnoideos de Giant
Según investigaciones recientes, el tratamiento médico intensivo puede ser efectivo en pacientes con una neurocisticercosis caracterizada por quistes de Giant y sólo requerirían neurocirugía los casos de riesgo inminente de muerte.
Fuente: The New England journal of Medicine 2001; 345: 879-885
La infección por tenia de porcino (Taenia solium) con forma larval puede conducir al desarrollo de quistes cerebrales. Desde hace ya algún tiempo, la extirpación quirúrgica de estos quistes ha sido el tratamiento aceptado para la neurocisticercosis caracterizada por quistes de Giant, cuando existe una asociación con hipertensión intracraneal.
Recientemente, un estudio llevado a cabo por investigadores del Instituto Mexicano de Seguridad Social, evaluó a 33 pacientes tratados médicamente por formas malignas de neurocisticercosis, que presentaban evidencias de hipertensión intracraneal y quistes subaracnoideos con un diámetro de al menos 50mm.
Los pacientes en su totalidad fueron tratados con 15mg de albendazol por kilogramo de peso corporal por día durante 4 semanas. Al mismo tiempo, 10 pacientes fueron tratados con 100mg de prazinquantel por kilogramo por día durante 4 semanas, en tanto, 17 pacientes recibieron una segunda administración de albendazol, 3 recibieron una tercera y uno recibió una cuarta. Durante el primer ciclo todos los pacientes recibieron dexametasona; sólo 5 pacientes del total habían sido sometidos previamente a una neurocirugía por quistes de Giant.
Luego de un período de seguimiento medio de 59 meses (límites, 7 a 102) la condición de los 33 pacientes había mejorado y los quistes habían desaparecido o se habían calcificado. De los 22 pacientes con antecedentes de convulsiones, sólo 11 continuaron recibiendo tratamiento con medicamentos anticonvulsivantes. El puntaje medio de calidad de vida según la escala de Karnofsky mejoró de 40 a 100. En tanto 15 pacientes recibieron desviación ventriculoperitoneal debido a hidrocefalea, otros 4 evidenciaron secuelas persistentes (atrofia óptica bilateral parcial, ACV o dipoplia) de los quistes.
Los investigadores consideran que el tratamiento médico intensivo puede ser efectivo en pacientes con una neurocisticercosis caracterizada por quistes de Giant. La neurocirugía podría ser requerida sólo cuando existe riesgo inminente de muerte.