Antecedentes:
En Agosto de 2002, cambios en el estado mental y un cuadro de fiebre se desarrollaron en receptores de órganos de un donante en común. Se sospechó de transmisión del virus del Nilo occidental a través del trasplante de órganos.
Métodos:
Se revisaron los registros médicos, se realizaron entrevistas y se recabaron muestras de sangre y tejidos para someterlas a una variedad de estudios. Se identificó a las personas que habían donado sangre al donante de órganos y componentes sanguíneos asociados, fueron identificados y estudiados para detectar el virus del Nilo occidental.
Resultados:
Se identificó el virus del Nilo occidental en el órgano del donante y en los cuatros receptores del órgano. Se desarrolló encefalitis en 3 de los receptores del órgano y enfermedad febril en el cuarto. Los tres receptores fueron seropositivos para el anticuerpo IgM del virus del Nilo occidental; el cuarto receptor tenía tejido cerebral que fue positivo para el virus del Nilo occidental en las muestras aisladas y en estudios de antígenos y ácidos nucleicos.
Las muestras séricas obtenidas del órgano del donante antes e inmediatamente después de las transfusiones sanguíneas no mostraron evidencia del virus del Nilo occidental; sin embargo, las muestras plasmáticas y séricas obtenidas al momento de la recuperación del órgano fueron positivas en pruebas de ácidos nucleicos virales y cultivos de virus. El donante de órganos había recibido transfusiones de 63 donantes. Una revisión de los donantes sanguíneos y pruebas de seguimiento identificaron un donante que tenía viremia en el momento de la donación y que se volvió seropositivo para el anticuerpo IgM del virus del Nilo occidental durante los siguientes 2 meses.
Conclusiones:
Esta investigación documenta la transmisión del virus del Nilo occidental a través de un trasplante de órganos. Los receptores de órganos que recibieron drogas inmunosupresoras podrían estar en alto riesgo de padecer enfermedad severa luego de la infección por el virus del Nilo occidental. La transfusión sanguínea fue la probable fuente de viremia por el virus del Nilo occidental en el órgano del donante.