Un equipo, dirigido por el Dr. Edeltraut Kroger, del Hôpital du Saint-Sacrement, de Québec (Canadá) ha observado que el riesgo de demencia es un 34% más bajo en personas con ocupaciones como la enseñanza, que exige una interacción compleja con terceros, a diferencia de los trabajos con menor necesidad de interacción humana.
Los autores observaron también un 28% menos de riesgo de demencia en las personas con ocupaciones con altos niveles de interacciones complejas con objetos, como la agricultura. Pero esa relación fue "menos fiable y faltan estudios que confirmen el resultado observado".
El equipo investigador registró reducciones aún mayores del riesgo de demencia cuando los trabajos incluían interacciones altamente complejas con terceros u objetos, durante más de 23 años.
Los investigadores usaron datos del Canadian Study of Health and Aging para evaluar las relaciones entre la complejidad laboral y la aparición de la demencia en 3.557 hombres y mujeres de unos 73 años al inicio del estudio. Según publica “American Journal of Epidemiology”, 400 participantes sufrían demencia.
Los trabajos más frecuentes eran: secretarias y estenógrafas, agricultores, maestros de nivel primario y secundario, enfermeros graduados y enfermeros en entrenamiento, asistentes administrativos y contables generales.
Las ocupaciones se clasificaron según el nivel de complejidad (alto o intermedio) en la relación con los objetos, las personas o los datos.
Como ya se dijo, el trabajo con interacciones complejas con terceros u objetos estuvo relacionado con un menor riesgo de desarrollar demencia tras tener en cuenta otros factores asociados potencialmente con la enfermedad, como el esfuerzo físico laboral, el ejercicio en el tiempo libre, el género, la educación, los pasatiempos, el consumo de alcohol y tabaco, los antecedentes médicos familiares y la historia clínica.
En cambio, las ocupaciones de alta complejidad en el manejo de datos estarían relacionadas con un mayor riesgo de demencia, en especial cuando se realizan durante más de 23 años.
No obstante, indicó el Dr. Kroger, esa relación fue más difícil de comprender y necesita de más análisis en nuevos estudios especialmente diseñados para evaluar el efecto de las características ocupacionales.
En tanto, el equipo explicó así las causas de estos hallazgos: "Mantener la reserva cognitiva a través de la estimulación mental sería un mecanismo subyacente que explica la relación entre los trabajos con interacción de alta complejidad con terceros u objetos y la disminución del riesgo de demencia".