Arte & Cultura

/ Publicado el 18 de febrero de 2006

¡¡ Por aquello de los temblores!!!

Tiembla

La experiencia de un terremoto narrada por un colega guatemalteco.

Autor/a: Juan Francisco Serrano

Aquella fría madrugada del 4 de febrero, fue inusual para los guatemaltecos, quienes nos vimos sorprendidos en nuestros dulces sueños por una sacudida de “Padre y Señor mío”... La tierra tomó un movimiento fuerte de zig-zag, luego sacudidas y el inolvidable ruido estremecedor que semejaba a un tronco grueso que se partía en dos... el vaivén de la tierra no nos permitía permanecer correctamente de pié y todo el mundo gritó ¡Tiembla!! Luego, en cuestión de segundos todo quedó en un extraño silencio nuevamente, esta vez no había sido un temblor como cualquiera, se trataba nada menos que de un terremoto, de los que yo solo sabía que existían por documentales en la televisión pero que nunca había experimentado en carne propia.

Recuerdo que mi abuelo dormía plácidamente porque por rutina en la cena se servía una onza de coñac, en aquel “relajo” con mi familia no sabíamos si despertarlo o no y cuando tomamos la decisión, el terremoto había pasado...creo que fue el único guatemalteco que se enteró del acontecimiento hasta en la mañana. Todas las personas reaccionamos de diferente manera ante una situación de apremio, particularmente cuando tiembla y como -para variar- nunca estamos prevenidos,  no sabemos que hacer y muchas veces tomamos algunas actitudes que son inadecuadas, algunas chistosas y otras que dan cólera, afortunadamente hoy día y como una política muy acertada, en los colegios, a los alumnos les explican que hacer en caso de temblor o terremoto, precisamente para evitar tragedias, como la de un amigo mío que le tenía pánico a los temblores y en una ocasión, bajó del segundo nivel de su casa corriendo descalzo siendo el único de su familia que salió herido pues pisó unos pedazos de vidrio que estaban en el suelo.

Como seres humanos diferentes e irrepetibles, cada uno toma diferentes actitudes cuando tiembla y particularmente en Guatemala, tierra donde tiembla permanentemente, por las experiencias vividas, podemos agrupar a las personas de acuerdo a la actitud que toman en casos de emergencia:

1. El Aterrorizado: personaje que al primer vaivén, sale corriendo para ponerse a salvo importándole un pepino el resto de los habitantes de la casa, usualmente sale como está, incluso si duerme tal y como Dios lo envió al mundo, pues el pánico se apodera de él. 

2. El Alocado: este singular personaje es aquél que cuando tiembla corre por toda la casa buscando a quién salvar con el grito en la garganta de ¡Tiembla!, choca con todo y con todos y si logra, en brazos llevará al hijo, al chucho o lo que encuentre, y pasará de cuarto en cuarto, pateando puertas, usualmente en medio del caos que él mismo provoca, cuando logra salir el temblor ha pasado. 

3. El Valiente: Este fulano es de los que no lo asusta nada, tratará de mostrará su temple de acero, quedándose impávido, incluso acostado en su cama esperando que el temblor pase o que le caiga encima el vecino que vive en el apartamento de arriba, sin embargo, por dentro, se ha rezado el Rosario completo y quizás hasta allá relajado esfínteres reprimiendo los deseos de  salir corriendo a la par de los demás.

4. El Ordenado: Este es aquel que cuando tiembla, de un salto se viste,  pues su ropa todas las noches la deja lista “por si acaso”, luego en una habitación previamente designada y marcada en un mapa que toda la familia tiene, organizara a todos por estatura y por edad. Dando órdenes por doquier, busca un buen dintel o una buena mesa,  y regresa a traerlos por grupos para meterlos en el lugar escogido, todo esto lo hace con una aparente calma, el único problema es que cuando logra poner a su familia, mascotas y servidumbre bajo resguardo el temblor ya pasó. 

5 El sabelotodo: este es un señor que generalmente ha leído mucho sobre como comportarse en caso de temblor, y en su mesita de noche tiene todo lo que ha leído que sirve en caso de emergencia, a la mano: linterna, radio de pilas, botiquín, etc. Tiene un plan de acción para cuando tiemble, sabrá donde reunir a todos en el lugar escogido por ser el más seguro, donde les explicará como actuar... Todo esto teóricamente funcionaría, si no es que al primer “jalón” el fulano sale corriendo y del miedo solo atinará a gritar desde el medio del patio a todos que salgan a ponerse a salvo porque... ¡Tiembla!!  

Yo no sé  si usted amigo lector se identificó en algún grupo, aunque a la larga, eso no es lo más importante,  sino que será actuar con mesura y rapidez. En Guatemala, cada 4 de febrero se recuerda que hace 30 años, en 1,976 nuestra querida patria fue asolada por un sismo de 7.6 grados en la escala de Richter que dejó más de 25,000 víctimas mortales, destrucción y dolor, nosotros estudiábamos medicina, soñábamos con ser médicos y estoy seguro que muchos de mis compañeros, después de esta experiencia, decidieron hacer traumatología y ortopedia, otros por el contrario, hoy son ingenieros o buenos economistas.

Juan Francisco Serrano
Miembro de la Asociación de Médicos Escritores de Guatemala

* Datos personales::

· Médico y Cirujano de Guatemala.

* Publicaciones:

· “Salud y Letras”  Publicación mensual, consulta externa IGSS Zona 6
· “Vos y el Hígado ?”  manuscrito.  pendiente de publicación.
· “Anomalías de Ubicación del Cordón umbilical como complicación del trabajo de Parto”.  Tesis de grado.
· “Protocolo de tratamiento de Pacientes con Preclampsia y Eclampsia”.  Trabajo de investigación del departamento de Gineco obstetricia del hospital Gral. De Occidente.
· “Manejo de pacientes con trabajo de parto prematuro”. Trabajo con el depto. De Gineco obstetricia del Hospital Gral. De Occidente.

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