Había sido trasladado el miércoles desde Florencio Varela, a 25 kilómetros de la capital bonaerense, con convulsiones y alta temperatura.
El joven permaneció dos días internado en terapia intensiva, donde los médicos intentaron revertir la gravedad del cuadro, al que definieron como "un síndrome gripal atípico con deficiencia respiratoria severa". El viernes se agravó su estado y murió. El caso fue confirmado por el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires.
Según fuentes oficiales, el joven habría contraído la infección en Florencio Varela, a fines de enero antes o durante una excursión que realizó con unos amigos. Fue hace tres semanas cuando acampó, en compañía de otras personas, en un recreo ubicado a 10 kilómetros del centro de Varela, en una zona rural. Antes del viaje limpió una carpa vieja que tenía en su casa. Allí pudo haber estado en contacto con la orina o las heces de algún roedor que es el portador del virus.
La infección del hantavirus se caracteriza por los síntomas similares a un estado gripal con fiebre, astenia, mialgias, cefalea, tos y vómitos. A las pocas horas aparecen las dificultades respiratorias.
El ministerio de Salud bonaerense insistió ayer en recomendar que aquellas personas que tengan contacto con roedores y que desarrollen una enfermedad febril o respiratoria dentro de los 45 días de la última exposición potencial deben solicitar atención médica e informar sobre el posible riesgo de infección. La enfermedad se previene con prácticas de higiene ambiental y combatiendo la presencia de roedores en casas y ambientes de trabajo.
El Gobierno bonaerense aseguró, en un comunicado, que el adolescente que murió "no tuvo contacto aparente con personas que padecieron hantavirus o algún cuadro similar". A partir de la notificación de un caso, el Ministerio de Salud bonaerense y la Secretaría de Salud municipal coordinaron acciones de investigación, intervención y evaluación del sistema de salud de Florencio Varela".