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Publicado el 27 de febrero de 2005

Terapéutica

THS e incontinencia urinaria en mujeres posmenopáusicas

El tratamiento contra la incontinencia urinaria basado sólo en estrógenos o en su combinación con progestina empeora y eleva el riesgo de incontinencia urinaria en mujeres posmenopáusicas, según un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Wayne y del Hospital de Mujeres Hutzel de Detroit (Estados Unidos) que se publica en "JAMA".

La terapia hormonal sustitutiva (THS) para la menopausia se administraba para el alivio sintomático de los sofocos, sudores nocturnos y sequedad vaginal. Pero, además, uno de los beneficios que se daba por supuesto en este tipo de terapias era la mejoría de los síntomas de incontinencia urinaria e incluso se ha recetado para tratar este trastorno.

Ahora, investigadores han realizado un estudio para determinar los efectos durante un año de la THS en la incidencia y gravedad de los síntomas de la incontinencia de esfuerzo, causados por la presión involuntaria sobre la vejiga por acciones como toser, reír, estornudar; de la incontinencia de urgencia derivada de contracciones involuntarias del músculo de la vejiga; y de la incontinencia mixta en la que se combinan síntomas de las dos anteriores.

Los autores analizaron datos de un estudio en 27.347 mujeres posmenopáusicas de edades comprendidas entre los 50 y 79 años entre 1.993 y 1.998. Según los expertos, la existencia de alguno de los síntomas se reconoció en 23.296 mujeres a las que se les administró estrógenos equinos conjugados (EEC), estrógeno en combinación con progestina en la forma de EEC más acetato de medroxiprogesterona (AMP) o placebo.

Los científicos descubrieron que la terapia hormonal para la menopausia elevó la incidencia de todos los tipos de incontinencia urinaria dentro del año de estudio entre las mujeres que no mostraron incontinencia en el estudio. Los riesgos fueron mayores en relación a la incontinencia urinaria por esfuerzo con 1,87 veces más de riesgo en la terapia de EEC más AMP y 2,15 veces más riesgo en la terapia de EEC en solitario. La combinación de estrógenos y progestina no tuvo efectos significativos en el desarrollo de incontinencia urinaria por impulso, pero los estrógenos en solitario elevaron el riesgo 1,32 veces.

Según los investigadores, entre las mujeres que informaron de incontinencia urinaria, tanto la frecuencia como la cantidad de su dolencia empeoraron en los dos tipos de pruebas. Las mujeres que recibieron la THS fueron más propensas a informar al año de que la incontinencia urinaria limitaba sus actividades diarias y resultaba un trastorno.

Los resultados muestran que la THS no ofrece protección contra ningún tipo de incontinencia urinaria sino que ambos tipos de terapia incrementan el riesgo de incontinencia urinaria y empeoran la existente entre las pacientes.

Webs Relacionadas
Wayne State University
Hutzel Women’s Hospital
JAMA